viernes, 14 de agosto de 2015

Vasos sanguíneos artificiales sin riesgo de obstrucción

La cirugía para reparar daños provocados por enfermedades cardiovasculares requiere a menudo de la implantación de injertos vasculares, vasos sanguíneos artificiales cuya misión es restablecer el flujo sanguíneo en una zona problemática del sistema circulatorio. Una desventaja grave de los injertos vasculares es su tendencia a obstruirse debido a la formación de coágulos, lo que obliga a un consumo forzoso y para toda la vida de anticoagulantes entre los pacientes y que a veces puede incluso requerir una intervención quirúrgica adicional.
vasos sanguíneos artificiales
El equipo de Vladimir Vinogradov y Yulia Chapurina, de la Universidad ITMO en San Petersburgo, Rusia, puede haber encontrado la solución definitiva a este problema. Vinogradov, Chapurina, y sus colegas de esta y otras instituciones de la Federación Rusa, han desarrollado vasos sanguíneos artificiales que no son susceptibles de formar coágulos de sangre. El logro ha sido posible gracias a un recubrimiento de nueva generación que contiene fármacos y que se aplica a la superficie interior del vaso sanguíneo.
El equipo consiguió sintetizar una delgada película hecha con nanovarillas de óxido de aluminio muy aglomeradas y mezcladas con moléculas de una enzima que provoca la disolución de los coágulos de sangre. La película se adhiere a la superficie interna de un injerto vascular, y desde ahí ejerce su acción protectora.
Fuente: noticiasdelaciencia.com

jueves, 13 de agosto de 2015

Avance en la lucha contra el cáncer por el hallazgo de un tipo de fármaco antitumoral

Melanoma. / National Cancer Institute
Melanoma. / National Cancer Institute
Un equipo internacional dirigido por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha identificado una molécula que causa la muerte de células tumorales.
 
Un equipo internacional dirigido por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto un nuevo tipo de fármaco con un potente efecto antitumoral en modelos animales de cáncer colorrectal y melanoma. Varias compañías se han interesado en el compuesto para estudiar sus posibles aplicaciones como terapia antitumoral en humanos. Los resultados del estudio se publican en la revista Cancer Cell.
Los investigadores han identificado una molécula, DEL-22379, que logra causar la muerte de las células tumorales, según explica el director del estudio, Piero Crespo, investigador del CSIC en el Instituto de Biomedicina y Biotecnología y de Cantabria. “Hasta la fecha, se ha comprobado la eficacia de DEL-22379 en modelos animales de cáncer de colon y de melanoma, pero también se ha empezado a ensayar para cáncer de tiroides, pulmón y páncreas”, afirma el investigador.
En el desarrollo de los cánceres tiene una importancia crucial la ruta bioquímica RAS-ERK. Las compañías farmacéuticas llevan 25 años buscando moléculas que puedan inhibir la actividad de alguno de los componentes de dicha ruta para atajar la proliferación de células tumorales. “Fruto de esa investigación son una serie de fármacos utilizados actualmente en el tratamiento de varios tipos de tumores, con efectos menos exitosos de los que cabía esperar”, señala Piero Crespo.
La estrategia diseñada por el equipo de Crespo es muy diferente: no busca inhibir la actividad de los componentes sino hallar un compuesto que rompa el flujo de señales por la ruta RAS-ERK, desacoplando interacciones moleculares en algún punto clave de la cadena de transmisión. Esto es lo que logra la molécula DEL-22379, que evita la asociación (dimerización) entre dos proteínas ERK.
En estos momentos, el CSIC trabaja en la patente de derivados de DEL-22379. Diversas compañías se han interesado en el compuesto para determinar si dicho compuesto, o sus derivados mejorados, pueden ser utilizados como terapia antitumoral en humanos.
Sin embargo, Crespo es cauto: “el 80% de los compuestos antitumorales descubiertos fracasa en el paso de animales de laboratorio a humanos. No obstante, aunque así fuese, la importancia de este hallazgo reside en el concepto, mucho más que en el compuesto en sí”, explica.
“Hay centenares de interacciones proteína-proteína con potencial de ser utilizadas como dianas antitumorales. Esperamos que nuestro trabajo sirva de inspiración para que otros científicos se interesen en otras interacciones de este tipo en la búsqueda de nuevos abordajes para combatir el cáncer. Hemos abierto un nuevo camino”, concluye el investigador Piero Crespo.
 
Quién es Piero Crespo
Piero Crespo es Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad de Cantabria (1991). Su tesis, dirigida por Javier León, se centró en el papel de la Apolipoproteína E en la patogénesis de la Ateroesclerosis. Siempre interesado por la transducción de señales, en 1992 marchó a los Estados Unidos como becario Fulbright, para unirse al grupo de Silvio Gutkind en los National Institutes of Health (NIH). En esa etapa sus trabajos más significativos fueron la dilucidación del papel de los dímeros beta-gamma en la activación de la ruta Ras-ERK por receptores acoplados a proteínas G y la identificación de Vav como factor de intercambio para las GTPasas Rho. A su vuelta a España, tras ganar la plaza de Científico Titular en 1998, estableció su grupo en el Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIB). En 2002 se trasladó a Santander, a la Unidad de Biomedicina del IIB asociada a la Universidad de Cantabria. A lo largo de su carrera ha sido galardonado con los premios: NIDR Director’s Research Award for Scientific Excellence (1995) y el Premio Carlos Blasco de Imaz a la Investigación Oncológica (1997).
Su trabajo se centra en el estudio de los mecanismos de regulación de Ras y MAP kinasas, en particular en cómo la localización subcelular y el confinamiento de las señales inciden en las funciones biológicas y bioquímicas de estas proteínas, tanto en contextos fisiológicos como patológicos.
 
Qué es el CSIC
CSIC
CSIC La Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) es la mayor institución pública dedicada a la investigación en España y la tercera de Europa. Adscrita al Ministerio de Economía y Competitividad, a través de la Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, su objetivo fundamental es desarrollar y promover investigaciones en beneficio del progreso científico y tecnológico.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Autorizado el primer medicamento fabricado con impresora 3D

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) autorizó el primer medicamento fabricado con una impresora 3D, según informó el laboratorio Aprecia Pharmaceuticals, productor de esta nueva píldora.
farmaco 3D
 
El laboratorio, con sede en Oslo, Noruega, dio a conocer en un comunicado, que su sistema de impresión 3D puede producir dosis con hasta 1.000 miligramos por comprimido.
Un portavoz de la FDA, Sandy Walsh, confirmó que se trata del primer medicamento fabricado por una impresora 3D aprobado por esta a agencia para ingresar en el mercado.
Este medicamento, llamado Spritam, se utiliza para tratar algunos tipos de convulsiones epilépticas, tanto para niños como para adultos. Asimismo, ya se comercializa en otras presentaciones, se tiene estimado su comercialización a partir del primer trimestre de 2016.
La FDA ya había aprobado la comercialización de materiales médicos, como prótesis, fabricados por impresoras 3D.
El laboratorio tiene previsto desarrollar otros medicamentos a través de la tecnología 3D en los próximos años, según el comunicado.
Fuente: atusaludenlinea.com

martes, 11 de agosto de 2015

Científico de la UBA logró un avance prometedor contra el cáncer

 
  
El proyecto científico The Cancer Genome Atlas (Atlas Genómico del Cancer) es una especie de catálogo científico que compila y conecta toda la información y las especificidades sobre más de treinta y tres tipos de tumores, detallando sus cambios genómicos asociados con treinta y tres tipos de tumores que existen para luego precisar "a medida" su terapéutica y cura.

Atlas Genómico del Cáncer no sólo representa un estatus fascinante para la ciencia contemporánea, casi de ciencia ficción, sino que se perfila hoy como el avance más prometedor hacia la cura contra el cáncer. El cambio de paradigma más dramático que irrumpe con el Atlas Genómico del Cáncer es la forma de clasificar y tratar los tumores.

Para los argentinos el proyecto conlleva un valor agregado: quien lo lidera es el doctor Jean Claude Zenklusen, doctorado en Genética del Cáncer, de nacionalidad suiza y graduado en Ciencias Químicas y Biológicas en la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Zenclusen nació en Suiza, pero se educó en la Argentina donde vivió 24 años. Hizo el secundario en el Colegio Nacional Buenos Aires y se graduó en la Universidad de Buenos Aires (UBA), más precisamente en la Facultad de Ciencias Exactas. Es un claro ejemplo y producto de la educación pública nacional. Luego se nacionalizó estadounidense.

El proyecto científico The Cancer Genome Atlas -regado de hallazgos- que actualmente lidera representa el futuro de la ciencia y la medicina y también impacta directamente en la industria farmacéutica.

Infobae dialogó con el director del proyecto Atlas del genoma humano, el doctor Jean Claude Zenclusen, desde el estado de Maryland, Estados Unidos, donde trabaja actualmente.

Zencluzen encara la charla vía skype con Infobae renunciando a cualquier halago y con extrema sencillez: "El gran desafio es la accesibilidad primero a la información sobre las nuevas terapéuticas que se inauguran, para que luego las politicas públicas de salud las vuelvan aún más accesibles".

cancer celulas 1170
El proyecto Atlas del genoma del Cáncer está dirigido por Jean Claude Zenklusen del National Cancer Institute (Instituto Nacional del Cáncer o NCI por sus siglas en inglés) que es parte del National Institutes of Health (Instituto Nacional de la Salud, Estados Unidos) y Carolyn Hutter, del National Human Genome Research Institute (NHGRI) y comenzó en el año 2006, una iniciativa que lleva nueve años y es el primer esfuerzo integral para crear un catálogo detallado de los cambios genómicos asociados con treinta y tres tipos de tumores, incluyendo el de Mama, Estómago, Pulmón, Vejiga, Piel, Colon, Hígado, Riñón, Cuello uterino y Cáncer de próstata.

Esto está proporcionándole a los científicos información crítica, no disponible anteriormente, y dio lugar a importantes descubrimientos y tratamientos capaces de salvar vidas.

Estos descubrimientos se deben, en gran parte, a un proyecto conjunto innovador del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) y el Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano (NHGRI), que involucra un equipo dedicado de empleados federales y contratistas, y más de 150 investigadores que trabajan juntos en decenas de instituciones a nivel nacional e internacional.

Los alcances

El doctor Zenclusen con el bajo perfil de los talentosos repite cuando se le agradece por su tarea cotidiana al servicio de la ciencia: “Sólo hago mi trabajo. Es importante poner al alcance de la gente en general, la divulgación de los nuevos descubrimientos hacia dónde se encamina el futuro de la ciencia”.

Los descubrimientos que “provoca” el Atlas se deben en gran parte, a un proyecto conjunto innovador del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) y el Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano (NHGRI), que involucra un equipo interdisciplinario de empleados federales, y más de 150 investigadores que trabajan juntos en decenas de instituciones a nivel nacional e internacional.

El propio Harold Varmus, ex director del NCI dijo: "No hay una persona que esté trabajando en la investigación del cáncer a nivel genético básico que no esté utilizando el Atlas del Genoma del Cáncer todos los días. Una gran cantidad de los mejores trabajos que se realizan en la genómica del cáncer está tomando los datos producidos por el Atlas del Genoma del Cáncer y lo están entendiendo mejor ".

Los investigadores de las principales instituciones médicas de todo el país y alrededor del mundo han estado haciendo avances influyentes en el diagnóstico y el tratamiento de algunos de los tipos de cáncer más mortales, lo que resulta en el desarrollo de nuevas terapias y mejores resultados en los pacientes.

-Doctor Zenclusen, usted dirige el proyecto científico The Cancer Genome Atlas, regado de hallazgos y que actualmente representa el futuro de la ciencia y la medicina y también impacta directamente en el futuro de la industria farmacéutica. ¿Puede detallarnos de qué se trata?

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Jean Claude Zenclusen: El Atlas... empezó en el año 2006 en aquel momento empezamos con tres tipos de tumores y hoy se extendió a treinta y tres distintos tipos; y la idea es caracterizarlos a nivel molecular, básicamente a nivel del ADN, del ARN y de las proteínas para ver cuáles son las modificaciones que ocurren en el genoma cuando una persona adquiere ese tipo de cáncer. Descubriendo qué tipo de alteraciones suceden podemos tratar de imaginar cuáles son las terapias que corresponden para las distintas personas.

Una de las muchas cosas que hemos descubierto es que siempre cuando clasificábamos a los tumores los hacíamos dependiendo en el órgano en el que se desarrollaba. Entonces, cáncer de mama era cáncer de mama, y cáncer de ovario era cáncer de ovario.

Lo que hemos descubierto es que en realidad si uno mira a los tumores a nivel molecular, hay cáncer de mama que se parece muchísimo al cáncer de ovario y paradójicamente se parece muy poco al resto del cáncer de mama; y hay cáncer de vejiga que se parece mucho más al cáncer de pulmón de lo que se parece al resto del cáncer de vejiga.

A partir del mapa genómico del cáncer nace también un nuevo perfil profesional: el consejero genómico.

Cuando se analiza esto a nivel molecular podemos estratificar a los pacientes de acuerdo a las modificaciones que tienen y no al órgano de origen, entonces la terapia tiene mucho más sentido que basados solamente en el órgano de origen.

-¿Cuáles son los cambios más fundamentales que estos hallazgos científicos producen en las terapéuticas actuales de tratamiento del cáncer?

-Si uno mira a la terapia estándar hoy, que es la quimioterapia, se trata de una quimioterapia general que básicamente lo que hace es buscar bloquear la división de la célula, es muy poco efectiva.

Aunque no digo que haya gente que se cure. Pero por ejemplo, si usted tiene cáncer de colon normalmente hay primero una operación y luego una quimioterapia; el 50 por ciento de los pacientes, no van a tener nunca más ningún problema; pero el otro 50% de los pacientes van a volver a tener el cáncer, van a volver a tenerlo repetidamente y finalmente el cáncer los va a matar.

La quimioterapia per se no funciona, hace básicamente setenta años que hemos estado usando estos agentes y para la gente que tiene un cáncer que vuelve no le causa ningún efecto. Mi descripción siempre es que la quimioterapia actualmente es un juego de dardos hecho en un pub por un montón de irlandeses que están con los ojos vendados y están totalmente borrachos.

Básicamente tiramos dardos a las paredes y si uno le da al blanco, fantástico. Pero esa no es la manera de tratar una enfermedad. Entonces, si sabemos cuáles son las causas, cuáles son las moléculas que están modificadas podemos tener terapias que han sido diseñadas para atacar exactamente ese cambio y cuando eso pasa tenemos mucha más chance de curar al paciente y no de tratar a la enfermedad en general.

Cuándo hacemos quimioterapia general estamos tratando a todos los cánceres como si fueran lo mismo.

Cuando sabemos cuál es la razón de la aparición del cáncer y usamos terapias que son especializadas ya estamos totalmente en otro nivel de tratamiento. ¿Es ese tratamiento en la actualidad algo que se puede usar para todos los pacientes? No. Estamos desarrollando en estas terapias drogas que aún no existen y la mayoría de las drogas que existen se están usando en ensayos clínicos en hospitales de investigación. Pero eventualmente estas cosas llegan al tratamiento en general y a la población en general.

-¿Cómo será el camino, entonces, para volver estas drogas y tratamientos accesibles desde lo informativo al mayor número de pacientes y sobre todo introducir esa accesibilidad en las políticas públicas de salud?

-El problema de la falta de información o de la información incompleta es un problema grave. Es un problema grave a nivel del oncólogo también, porque este tipo de análisis que estamos haciendo, los análisis genómicos del paciente, los resultados son extraordinariamente complicados. De la cantidad de mutaciones que nos informa la secuencia del paciente, por ahí tenemos un 2 ó 3 por ciento que sabemos qué es lo que esa mutación está causando, entonces el 90 por ciento de la información que recibimos no sabemos realmente si es importante o no.

Al oncólogo que tiene práctica todo el día en el hospital y que no está haciendo investigación le llegan estos resultados y realmente no sabe qué hacer. Hay cosas que se están desarrollando en Estados Unidos y en Europa. Estamos generando un nuevo tipo de profesional que se llama el “consejero genómico”, una persona que entiende las mutaciones, que entiende cuáles son las consecuencias y que a partir de esa información, el oncólogo puede definir cuál es el tratamiento futuro del paciente dependiendo de su perfil genómico.

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Por el otro lado, está la cuestión de que no todas las mutaciones que sabemos que son importantes tienen una droga que la afecta. Entonces las farmacéuticas necesitan desarrollar estas drogas para que sea posible usarlas y el problema con todos los tratamientos nuevos es que tienen un costo bastante grande. Por el momento la gran mayoría de estos tratamientos están siendo usados en ensayos clínicos, lo que significa que el paciente o el seguro no paga el costo, pero en algún momento estas drogas van a terminar siendo pagadas por el seguro de salud.

Algunas drogas comunes son extraordinariamente baratas, porque son muy fáciles de hacer. Pero hay otro tipo de drogas, las llamadas biológicas, que tienden a ser anticuerpos, y los anticuerpos son mucho más caros porque es mucho más difícil de producir.

La decisión viene a través de los organismos de salud pública. Y aquí se abre un abanico de preguntas: ¿Es esto algo que debe ser financiado por el organismo de salud pública? ¿Es esto algo que debe ser regulado en cuanto a precio?

Creo que cuantas más de estas terapias especializadas sucedan, los organismos de salud pública más van a tener que negociar con las farmacéuticas sobre cuál será un costo lógico, un costo que les devuelva el costo de producción e investigación pero que no sea desmesurado para que solamente la gente muy privilegiada económicamente pueda realizar.

viernes, 7 de agosto de 2015

Un grupo de científicos vascos logra avances en la lucha contra la leucemia

En este grupo participa la Cátedra Interuniversitaria de Derecho y Genoma Humano de la UPV/EHU y de Deusto

 
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    Un grupo de investigadores ha descifrado el genoma de más de 500 pacientes con leucemia y ha identificado mutaciones recurrentes en regiones no codificantes del genoma, que aporta nuevas claves para tratar ese cáncer. En este grupo participa la Cátedra Interuniversitaria de Derecho y Genoma Humano de la UPV/EHU y de Deusto.
    Según ha informado la universidad pública vasca, la prestigiosa revista Nature ha publicado un trabajo que supone «un hito en la investigación científica en nuestro país, al haberse secuenciado los genomas de las células normales y tumorales de más de 500 pacientes con uno de los tumores más frecuentes, la leucemia linfática crónica», la más frecuente en Occidente.
    Los resultados constituyen uno de los pilares en los que se va a sustentar la llamada Medicina de Precisión, de manera que el análisis genómico de un tumor permitirá una mejor clasificación del paciente y un tratamiento basado en el tipo de mutaciones genéticas detectadas en el tumor.
    El estudio revela también el impacto de diversas mutaciones en la evolución clínica de los pacientes. «Este trabajo proporciona un catálogo muy completo de las alteraciones genéticas más importantes que causan el desarrollo de esta leucemia», señalaron los autores de la investigación.
    Envejecimiento
    A su vez, investigadores de las universidades de Oviedo, Barcelona y Harvard han desarrollado un novedoso tratamiento farmacológico que consigue reprogramar el envejecimiento de células humanas y de ratones que, en este último caso, ha conseguido duplicar la esperanza de vida de aquellos roedores que envejecen de forma acelerada. El hallazgo se ha realizado tras identificar un nuevo mecanismo molecular que permanece alterado durante el envejecimiento.
    Los investigadores se centraron en el estudio del proceso de reprogramación celular que permite transformar células adultas en células madre inducidas (iPS), capaces de generar cualquier tipo celular del organismo. Normalmente, el proceso de reprogramación implica el rejuvenecimiento celular y requiere la eliminación de las alteraciones moleculares y celulares asociadas al envejecimiento. Sin embargo, en las células procedentes de pacientes con envejecimiento acelerado o de individuos de edad avanzada es muy ineficiente debido a las múltiples alteraciones acumuladas en sus células.

    miércoles, 5 de agosto de 2015

    Avances recientes en el trasplante de ovario



     
    La extirpación y posterior injerto de tejido ovárico en mujeres jóvenes representan un caso muy interesante de cómo se desarrolla un proyecto de investigación en humanos de forma paralela a un debate que busca imponerle limitaciones por razones éticas, o por temores a veces no bien fundados. Pero a pesar de todo el proyecto ahí está, sigue avanzando y cosechando resultados en diferentes partes del mundo.

    El más reciente fue el trabajo realizado por Isabelle Demeestere y su equipo de la Universidad Libre de Bruselas, publicado el pasado 9 de junio en la revista Human Reproduction, en el que se reporta el nacimiento de un niño completamente sano, a cuya madre le habían sido extirpados pequeños fragmentos de ovario cuando era una niña de apenas 13 años y aún no había experimentado la primera menstruación. El tejido fue crioconservado (almacenado a muy bajas temperaturas) por un periodo de 14 años y luego reintegrado al cuerpo, con lo que se logró restaurar la producción de hormonas y la capacidad reproductiva.

    Antes de proseguir es muy importante aclarar cuáles son las motivaciones o la justificación para emprender estos proyectos y por qué tienen por ahora un carácter experimental. En mujeres jóvenes los tratamientos contra el cáncer –como la radio y quimioterapias– dañan el tejido ovárico y provocan insuficiencia ovárica, menopausia precoz e infertilidad. En la actualidad, con los avances en las terapias contra el cáncer, cerca de 90 por ciento de las mujeres jóvenes logran superar la enfermedad, pero sin las posibilidades de ser madres. Además del cáncer, hay otros tratamientos contra una amplia variedad de enfermedades hematológicas (de la sangre) malignas y no malignas, en las que se emplea el trasplante de células troncales (o células madres), cuyo procedimientos tienen también alto riesgo de producir infertilidad.

    En estos casos se justifica el empleo de técnicas mediante las cuales se toma una pequeña parte del tejido ovárico antes de que se inicien los tratamientos señalados, con la idea de restablecer posteriormente la función ovárica mediante el autoinjerto y recuperar con ello la capacidad reproductiva. Todo lo anterior, desde luego, con el consentimiento de las pacientes, luego de recibir amplia información y contando con la aprobación de los comités de ética de las instituciones médicas y científicas correspondientes.

    Las razones por las cuales es aún un procedimiento experimental son en su mayoría de tipo médico, pues algunos autores han señalado riesgos asociados a esta intervención, entre ellos: a) daños al paciente al retrasar el tratamiento contra el cáncer y b) la posible presencia de células cancerosas en el tejido que pudieran ser reintroducidas por el trasplante, lo cual es razonable y obliga a dejar por ahora este procedimiento en manos expertas hasta en tanto pueda garantizarse el máximo de seguridad.

    A la fecha se han reportado al menos 35 nacimientos exitosos mediante este procedimiento experimental. Entonces ¿dónde está la novedad en el trabajo de Demeestere citado arriba? En todos los casos anteriores se trató de adultas jóvenes, y la novedad consiste en que es la primera vez que es empleada y muestra su utilidad en niñas.

    Desde luego lo anterior hace más compleja la discusión sobre esta modalidad de reproducción asistida, pues aquí el consentimiento informado no recae en la paciente, sino en sus padres o tutores, tal como ocurre en casi todos los procedimientos médicos. Pensemos, por ejemplo, no en la aceptación (que implica asumir un riesgo), sino en la negativa, con la que padres o tutores cancelarían la posibilidad reproductiva de una hija.

    Desde el punto de vista científico el trabajo citado muestra, además de la efectividad de las técnicas de criopreservación de tejidos, cómo puede recuperarse (o inducirse tardíamente) la pubertad, lo que nos lleva al tema realmente inquietante de la modificación de los tiempos reproductivos mediante la tecnología, que es donde radican las principales objeciones morales o éticas a este procedimiento, pues, como he señalado antes en este mismo espacio (La Jornada, 21/12/10 y 28/12/10), se abre la posibilidad de postergar la reproducción en personas sanas, o vencer los efectos del climaterio, lo que convertiría al tejido ovárico, según algunos, en fuente de eterna juventud.

    lunes, 3 de agosto de 2015

    Inyección de dopamina contra el Parkinson; científicas mexicanas desarrollan nuevo tratamiento

    Foto: Shutterstock
    Foto: Shutterstock
     Científicos mexicanos encontraron una forma de tratar el mal de Parkinson, que contrarrestaría los efectos negativos de esta enfermedad hasta en un 85 por ciento y podría resultar en el tratamiento más barato que exista hasta la fecha, si se logran pasar con éxito las siguientes etapas de evaluación.
     
    Patricia Vergara Aragón, una de las dos investigadoras del proyecto conjunto entre la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN), explicó en entrevista a SinEmbargo que la idea del proyecto surgió con el propósito de encontrar una solución a la enfermedad de Parkinson, que aún no tiene un tratamiento eficaz.
     
    El padecimiento es un trastorno del movimiento del cuerpo que se genera cuando el cerebro deja de producir una cantidad suficiente de dopamina, un neurotransmisor que ayuda a las funciones motrices.
     
    El trabajo científico que empezó en el 2006 desarrolló finalmente la forma de suplir este neurotransmisor en ratas, que tiene como dificultad una rápida alteración para ser conservado. “La dopamina es una molécula inestable, eso significa que se oxida muy fácil”, dijo.
     
    Con esa misión, Guadalupe Valverde Aguilar, la otra doctora líder de este trabajo realizó los primeros intentos de buscar un recipiente que pudiera alojar la dopamina sin que perdiera su composición.
     
    En un inicio, se intentaron utilizar distintos materiales cerámicos, lo que llevó a la conclusión de que el mejor era el dióxido de titanio. El uso de esta material les permitió a las científicas, gracias a distintas pruebas in vitro, comprobar que la duración de la dopamina se alargaba. Mientras que anteriormente el neurotransmisor se oxidaba entre dos y cinco minutos, ambas mujeres lograron conservarlo durante seis meses, un nuevo record global.
    Fotografía: Especial (DGCS UNAM)
    La doctora Patricia Vergara Aragón y su compañera lograron implantar dopamina en ratas. Fotografía: Especial (DGCS UNAM)
     
    Una vez subsanado este asunto, Vergara implantó este líquido en las ratas con Parkinson. El resultado las sorprendió. Una vez despiertas las ratas recuperaron sus funciones motrices, el hambre y su vitalidad. “Pero el implante no duraba mucho tiempo estable, sino de 3 a 6 meses, dependiendo de la dosis”, recordó investigadora de la Facultad de Medicina de la UNAM.
     
    Para superar dicha barrera, las especialistas decidieron valerse de un éter de corona, un compuesto químico que le dio a la dopamina que ya utilizaban la protección suficiente para durar dos años en el cerebro de las ratas.
    “Esperamos que esto sea posible también en humanos. Se trataría de inyectarles una dosis proporcional de acuerdo al tamaño y peso de las personas”.
    Al momento las científicas ya tienen una larga lista de personas que esperan ser atendidas con este novedoso tratamiento. Pero, no incursionarán en individuos hasta que hayan pasado más pruebas que validen su seguridad. De esta forma los siguientes exámenes se harán el próximo año en primates, que en la escala filogénetica se asimilan más a los humanos.
     
    “Si funciona en las ratas, no necesariamente va funcionar en los humanos, aunque esperamos que sí”, explicó Vergara, quien agregó que a raíz de los exámenes en los monos pasarían a hacer las siguientes pruebas en personas.
     
    Nuevos retos, por ejemplo, en cuanto a la presentación de este tratamiento están por definirse. La aplicación de dopamina no es fácil de encapsular, de acuerdo con la autora de la investigación. Y por el contrario, en el caso de las precursores, que son fármacos utilizados para elevar los niveles de dicho neurotransmisor, la especialista afirmó que aún no han podido solventar el Parkinson, por perder su eficacia en el tiempo.
     
    “Lo que pasa que la dopamina si la damos en pastillas se oxida en el tubo digestivo gracias a las enzimas y a los ácidos que se producen para degradar los alimentos, y ya no llega al cerebro”. Por lo que la opción seguiría siendo inyectar el líquido.
    De concretarse el objetivo de llevar estos avances de la ciencia al servicio de los pacientes, la especialista espera que también otorguen precios más accesibles.
    Un tratamiento que ha ganado auge para tratar el Parkinson es el de los neuroestimuladores, que son dispositivos implantados quirúrgicamente que administran la estimulación eléctrica en el cerebro, similar al utilizado como marcapasos en el corazón. En México, el costo de este tratamiento es de 800 mil pesos, sumado a los gastos de la cirugía, mientras que por otro lado, la terapia que ambas científicas proponen tendría costos accesibles a la población. “Proponemos implantes que son muy económicos, y que cuestan exagerando 500 pesos”, estimó Vergara.