lunes, 29 de junio de 2015

Un único gen permite convertir células cancerígenas en tejido sano.

Las pruebas, realizadas en ratones con cáncer de colon, han detenido el crecimiento del tumor, y han eliminado todo rastro de la enfermedad en los siguientes seis meses.
La reactivación de un gen supresor tumoral ha permitido a investigadores del Memorial Sloan Kettering Cancer Center de NY frenar la expansión de una variante de cáncer de colon en grupos de ratones. Cuatro días después del tratamiento se había restaurado la actividad intestinal normal, eliminándose los tumores dos semanas después, y todo rastro del cáncer en un período de seis meses. Por Jorge Lázaro.
Esquema del proceso de supresión y reactivación del gen APC para el tratamiento de cáncer de colon. Imagen: Facultad de Medicina Weill Cornell
En la actuación sobre un solo gen podría estar la clave para un tratamiento contra el cáncer que desbancaría a métodos actuales como la quimioterapia, muy criticada por sus efectos secundarios sobre el organismo. 
Eso es lo que se desprende de un estudio realizado por un equipo de investigadores del Memorial Sloan Kettering Cancer Center (MSK) de Nueva York con grupos de ratones en el laboratorio, y que publica la revista Cell
Con la activación de un único gen supresor tumoral estos científicos han podido frenar, hacer retroceder y finalmente eliminar por completo una variedad de cáncer de colon que padecían los ratones. 
Primeras pruebas en ratones 
La primera particularidad de este estudio fue la enfermedad tratada en los ratones. En la mayoría de modelos animales, los investigadores trabajan con variedades de cáncer colorrectal que producen tumores en el intestino delgado, pero en este caso la enfermedad se extendió hasta el colon, de manera similar a como sucede con los pacientes humanos. 
A partir de ahí, el tratamiento se centró en un único gen, el llamado APC (Adenomatous Polyposis Coli), del que se sospecha hace tiempo que es una de las causas de la aparición del cáncer de colon, así como de la poliposis adenomatosa familiar. 
Las mutaciones esporádicas en este gen, que causan variedades tumorales no hereditarias, están presentes en la mayoría de tipos de cáncer de colon, si bien se desconocía su papel en fases posteriores de la enfermedad. 
Para inducir la enfermedad a los ratones, los investigadores bloquearon el gen APC. De esta manera, se activaron las vías de señalización WNT, cuyas mutaciones se cree tienen un papel importante en el desarrollo de distintos tipos de cáncer, algo que se demostró en este caso. 
Cuando el gen APC fue reactivado, la actividad de las vías volvió a niveles normales, lo que llevó a la supresión de las células tumorales y el retorno de las funciones habituales de las células intestinales. 
Los efectos de la reactivación del APC no se detuvieron ahí. Después de frenarse el desarrollo de los tumores, estos empezaron a retroceder o reintegrarse en el tejido normal. A las dos semanas, el proceso se había completado, y después de un seguimiento de seis meses los investigadores concluyeron que no quedaban más signos de la enfermedad en los organismos.
Potenciales aplicaciones 
A pesar de los resultados tan positivos en el tratamiento, aún queda por comprobar los efectos que tendría este en seres humanos. 
En la mente de los investigadores está el sustituir las terapias que se vienen utilizando hasta ahora, pues “los tratamientos para cáncer de colon implican quimioterapias que son tóxicas y bastante poco efectivas”, según afirma Scott Lowe, uno de los autores del estudio. 
El problema al que se enfrentan es que el tratamiento sobre el gen APC solo resulta válido para el cáncer de colon, pues las mutaciones en el gen no afectan a la enfermedad cuando se localiza en otras partes del cuerpo. 
Para Lukas Dow, participante del estudio e investigador de la Facultad de Medicina Weill Cornell de la Universidad de Cornell en Nueva York, esto no supone un gran problema, ya que la investigación abre nuevas vías de estudio. “Si podemos descubrir qué tipos de mutaciones y cambios son clave en el desarrollo de tumores”, afirma, “estaremos preparados para desarrollar los tratamientos más adecuados para cada tipo concreto de cáncer”. 
De momento, esta terapia ha logrado evitar la actividad genética descontrolada que suele aparecer cuando se pretende revertir la función de células tumorales, con lo que el tratamiento del cáncer de colon, el segundo más mortal a día de hoy (con 700.000 muertes al año), presenta un horizonte esperanzador. 
Los autores del estudio ya investigan la manera de usar este método para tratar procesos de metástasis, y para extender estas buenas expectativas a las terapias de otras variedades de cáncer. 
Referencia bibliográfica: 
Lukas E. Dow, Kevin P. O’Rourke, Janelle Simon, Darjus F. Tschaharganeh, Johan H. van Es, Hans Clevers, Scott W. Lowe. Apc Restoration Promotes Cellular Differentiation and Reestablishes Crypt Homeostasis in Colorectal Cancer. Cell (2015). DOI: 10.1016/j.cell.2015.05.033.

viernes, 26 de junio de 2015

El cambio climático pone en peligro los avances sanitarios de medio siglo

El cambio climático pone en peligro los avances sanitarios de medio siglo
El cambio climático pone en peligro los avances sanitarios de medio siglo

La amenaza para la salud humana a raíz del cambio climático es tan importante que pone en peligro los avances sanitarios que se han logrado en el último medio siglo, alerta un documento publicado hoy en la revista "The Lancet".
Los autores del trabajo, elaborado por científicos europeos y chinos, consideran que el "catastrófico riesgo potencial" del calentamiento del planeta para la salud de los seres humanos se ha subestimado hasta ahora.
"El cambio climático es una emergencia médica y, por lo tanto, requiere una respuesta urgente", afirmó Hugh Montgomery, director del Instituto para la Salud Humana del University College London (UCL).
El informe sostiene que el impacto directo en la salud del cambio climático proviene de la mayor frecuencia e intensidad de escenarios meteorológicos extremos como olas de calor, inundaciones, sequías y tormentas.
Las alteraciones ambientales tienen también consecuencias indirectas para los humanos, como cambios en los patrones de propagación de enfermedades infecciosas, aumento de la contaminación atmosférica, inseguridad alimentaria y malnutrición.
"El cambio climático tiene el potencial de revertir las mejoras para la salud que el desarrollo económico ha logrado en las últimas décadas", afirmó Anthony Costello, responsable del Instituto para la Salud Global del UCL.
El estudio subraya al mismo tiempo que tomar medidas contra el calentamiento global puede ayudar a mejorar la salud global: "Abordar el cambio climático representa de hecho una de las mayores oportunidades para mejorar la salud de las próximas generaciones", dijo Costello.
Los científicos subrayan que existen diversas medidas que pueden mejorar de manera directa el bienestar de la población mundial.
Quemar menos combustibles fósiles reduce los problemas respiratorios, y el transporte activo -caminar o montar en bicicleta- reduce la tasa de obesidad, diabetes, enfermedades coronarias y accidentes cardiovasculares, apunta el estudio publicado en "The Lancet".
El documento resalta que es esencial que se llegue a un consenso internacional para que el mundo avance hacia una "economía de bajas emisiones de carbono".
Los países deben "aprovechar la oportunidad crucial de proteger la salud" de la población, "especialmente la de aquellas personas más pobres y vulnerables", indican los científicos.
"La comunidad sanitaria ha dado respuesta a graves amenazas en el pasado. Se sobrepuso a intereses como los de la industria del tabaco y lideró la lucha contra el VIH. Ahora es el momento de liderar la respuesta a otra gran amenaza para la salud humana y ambiental que afronta nuestra generación", dijo Peng Gong, de la universidad china de Tsinghua y coautor del documento.
El informe propone además la creación de un nuevo cuerpo internacional independiente que vele por la salud global en relación con el cambio climático.

jueves, 25 de junio de 2015

Actividad geomagnética altera contenido de los sueños.

¿PESADILLAS O SUEÑOS ANGELICALES? LO QUE SOÑAMOS PODRÍA SER EL RESULTADO DE LA ACTIVIDAD EN LOS CAMPOS MAGNÉTICOS DE LA TIERRA AFECTANDO NUESTRAS HORMONAS.
Un estudio publicado por el Centro de Medicina Espacial de Berlin revela que el cariz de nuestros sueños está influido por la actividad geomagnética.
El científico Darren M. Lipnicki, siguiendo la referencia popular de que el ingerir suplementos de melatonina provoca sueños bizarros o “similares al LSD”, y la correlación entre la actividad geomagnética y la producción de melatonina en el cerebro, comparó su diario de sueños, llevado por 8 años, con la actividad geomagnética registrada durante las fechas correspondientes, para así poner a prueba su hipótesis de que extremos en la actividad de los campos magnéticos de la tierra influían en el contenido percibido de los sueños.
Lo que encontró Lipnicki es que cuando había un extremo bajo en la actividad geomagnética sus sueños reaccionaban de una manera que calificó como bizarra: sueños cuyo contenido no se apegaban a su realidad cotidiana, por ejemplo: “Estoy varado en una playa foránea con un chango que habla inglés y una mujer que repentinamente se encoge, casi del tamaño de una muñeca. Luego estoy en mi casa”.
Cuando la actividad magnética estaba en el otro extremo del k-index (un índice usado para medir las perturbaciones del campo magnético de la Tierra) sus seuños eran generalmente “mundanos”, continuaciones de la vigilia, por ejemplo: “estoy sentado en mi casa haciendo mi tarea de matemáticas “.
Todo lo cual podría significar que nuestras memorias reprimidas no son necesarimente la causa de ciertos sueños recurrentes, o que en todo caso la forma de acercarse a la onirología se podría beneficiar de un método integral u holístico, donde existen múltiples factores que afectan lo que soñamos, hasta el punto de que el mismo planeta, su presente magnético, hace su aparición en la pantalla de nuestra mente.
Es posible incluso imaginar una nueva ciencia, tentativamente con el nombre de Geonírica (tal vez de la misma forma que hizo la química con la alquimia, podría desprenderse de la Geomancia) que se dedique a observar los efectos de fenómenos físicos telúricos en el cerebro humano y particularmente en el lienzo neuroquímico de los sueños. Quizá abriría un camino para entender también la creencia popular de que los sueños en ocasiones son capaces de predecir el futuro, o lo que sería igual: un presente no detectado por metódos ordinarios.
Y por supuesto reafirmar la Teoría de Gaia, de James Lovelock, en la que se concibe a la Tierra como un superorganismo integral e interconectado en todas sus partes , en el que lo que sucede en un punto afecta a todos los demás.

jueves, 18 de junio de 2015

Experto en enfermedades infecciosas asegura que el MERS ha mutado y existe riego de pandemia

Experto en enfermedades infecciosas asegura que el MERS ha mutado y existe riego de pandemia

José Luis del Pozo, especialista en enfermedades infecciosas cree que el virus puede haber mutado lo que hará más fácil su contagio.
Ya son seis las personas muertas en Corea del Sur y ochenta y siete las contagiadas por el El Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV). A pesar del incremento de casos las autoridades del país asiático mantienen que el brote no está fuera de control, debido a que casi todos los nuevos contagios se han producido dentro de los 24 hospitales que albergan a pacientes de esta enfermedad.
El MERS fue detectado por primera vez en 2012 en Arabia Saudita. La infección de este virus provoca una enfermedad respiratoria aguda grave, cuyos síntomas más comunes son fiebre, tos, neumonía, dificultad respiratoria. Hasta la fecha, casi todos los paciente infectados se habían contagiado en los países de la península arábiga.
Incluso en 2013 se detectó el primer caso en España, cuando se ingresó en un Hospital de Majadahonda a una paciente de origen marroquí que había estado en Arabia Saudita en una peregrinación religiosa. Esto se debe a que los transmisores iniciales de la enfermedad fueron, según todos los indicios los camellos.
Quo se puso en contacto con José Luis del Pozo, especialista del Área de Enfermedades Infecciosas de la Clínica Universidad de Navarra, quien nos explicó que: “El MERS es lo que los especialistas denominamos una zoonosis, o lo que es lo mismo, cualquier tipo de enfermedad que se transmite de los animales a los humanos.
Probablemente, en Oriente Medio, casi todas las personas que trabajan en contacto directo con los camellos estuvieron expuestas a este virus, pero no ocurrió nada hasta que no surgió una cepa capaz de multiplicarse a la vez en animales y humanos”.
Pero, ¿por qué aparece ahora que el virus se está extendiendo más rápido? “Porque hasta hace poco el contagio no era tan sencillo“, nos explicó el especialista. “Para que se produjese se necesitaba un contacto bastante cercano entre las personas. Por ese motivo, la mayoría de los casos que se han producido en Corea del Sur se han dado en los propios hospitales donde estaban ingresados los pacientes.

Lo preocupante es que ya han aparecido casos en los que la persona contagiada solo tuvo un contacto superficial con la fuente transmisora, lo que hace suponer que el virus ha mutado y ahora su transmisión resulta más sencilla, similar a la que se produce con el virus de la gripe común”. No existe vacuna para el coronavirus ni tampoco ningún tratamiento efectivo. Su grado de mortalidad es de un 30%.
“Mucho más baja que la del ébola, que es de un 50 o 60 %. Y de un 80 en las cepas más agresivas”, apunta José Luis del Pozo quien, pese a todo, considera que la amenaza de una pandemia aún parece lejana. “Es muy pronto para hablar de epidemia. De todas formas, hay que ser prudentes. Los casos van aumentar y nadie puede asegurar que en unas semanas la situación no se haya descontrolado. Pero a día de hoy, ese riesgo aún parece lejano.
Dado que no hay cura posible, ¿qué se puede hacer entonces para evitar que el virus se propague? “Mantener a los pacientes aislados y realizar un control exhaustivo de los posibles focos animales de contagio”, añade el especialista

martes, 16 de junio de 2015

Tecnología granadina para la impresión 3D de tejidos biológicos

Regemat es el nuevo proyecto de BRECA Health Care para el desarrollo de bioprinting
El equipo de la compañía BRECA Health Care responsable del proyecto...
El equipo de la compañía BRECA Health Care responsable del proyecto Regemat. MIGUEL RODRÍGUEZ
 
La impresión 3D es un campo en plena ebullición, sobre todo, en lo que se refiere a sus posibles aplicaciones médicas. Cada vez son más las compañías que han apostado por el desarrollo de prótesis e implantes diseñados a través de esta técnica, que permite crear piezas a medida con mayores garantías de que no se produzca un rechazo. Es el caso de BRECA Health Care, que desde 2011 pone a disposición de los centros médicos que lo requieran prótesis personalizadas realizadas en titanio. «Es un sector muy nuevo pero que está evolucionando muy rápido», explicaba José Manuel Baena, CEO de la firma andaluza y socio fundador de la misma, hace unos meses en una entrevista para EL MUNDO.
Esa evolución le ha llevado ahora a poner en marcha un nuevo proyecto empresarial para desarrollar la tecnología necesaria para la impresión de tejidos, una nueva disciplina conocida como bioprinting. «Nosotros damos el soporte técnico a los investigadores y empresas que quieran avanzar en este camino», asegura Baena.
Regemat 3D «es la primera empresa española dedicada a la bioimpresión de tejidos», prosigue. El primer paso en este sentido lo han dado de la mano del Centro de Investigación Biomédica especializado en tratamientos celulares, y del investigador Juan Antonio Marchal, del departamento de Terapias Avanzadas, que trabaja en un proyecto para la regeneración de cartílago.
«Lo intentaron mediante la inyección de células, pero no les funcionaba, así que pensamos en cómo hacer un biopolímero degradable de forma aditiva. En 2014, avanzamos en algoritmos propios para imprimir biomateriales, creando la primera estación de bioimpresión con software y electrónica desarrollados específicamente para esta aplicación, que cuenta con una tecnología de hidrogeles cargados con células», abunda Baena.
«Con nuestra nueva start up queremos que se pase de la fase cultivos en 2D a 3D», señala. Para ello, colaboran en el proyecto la Universidad de Granada, el Hospital de la Paz de Madrid y el CSIC, así como con una empresa del sector farmacéutico.
«La primera versión está optimizada para le regeneración de cartílago, pero esperamos que pueda utilizarse también en un futuro para huesos, piel u órganos como el colon», afirma el fundador de Regemat 3D.
La tecnología que desarrolla la firma granadina busca un hueco en el mercado ofreciendo varias posibilidades. «Con ella, se podrá acelerar las fases preclínicas y clínicas de las investigaciones, así como probar fármacos en estos cartílagos elaborados mediante bioimpresión, y finalmente obtener nuevos tejidos», asegura.
«Los biomateriales son el futuro de la medicina regenerativa», insiste José Manuel Baena, que recalca que su empresa «no se dedica a bioimprimir tejidos, sino que ofrece la herramienta para que esto sea posible, con el objetivo final de ofertar todas las versiones para todos los tejidos y todas las aplicaciones clínicas posibles».
Por ahora, la bioimpresora de Regemat 3D imprime en varios biomateriales y a nivel de software está optimizada para la impresión de cartílagos, señala el empresario, que recuerda que el Centro de Investigación Biomédica ya cuenta con ella para sus trabajos.
«Existen otra veintena de empresas a nivel mundial que desarrollan productos similares al nuestro, pero nosotros somos los primeros españoles», dice con orgullo Baena.
Acaban de estrenar página web donde explican las posibilidades que ofrece su tecnología, que quieren poner a disposición de otros grupos de investigación que trabajen con otros tejidos, además del cartílago, para acelerar la llegada a la fase clínica de sus proyectos.
«Se abre un campo tremendo de posibilidades. Hay que ir poco a poco, porque existen evidencias científicas sobre la idoneidad de la bioimpresión, pero no es una cuestión que se resolverá de forma inmediata. Eso sí, con nuestra tecnología esperamos poder acelerar los avances médicos en esta área», asevera el fundador de Regemat 3D.
«Nosotros somos ingenieros. El desarrollo biológico tiene que venir de nuestros partners, de aquellos que quieran hacerse con nuestra bioimpresora para agilizar sus investigaciones».
Una bioimpresora, cuyo precio ronda los 9.000 euros, «pese a que otras empresas internacionales comercializan aparatos similares por hasta 140.000 euros. Sin embargo, hemos querido poner un precio que permita que cada laboratorio interesado se pueda permitir comprarla y así democratizar la investigación sobre bioimpresión», concluye Baena.

Cuatro años de investigación

Evitar trasplantes
La empresa granadina, que ha tardado cuatro años en desarrollar esta tecnología, «cuyo objetivo final a muy largo plazo será aportar soluciones mediante la bioimpresión de tejidos y órganos para evitar los trasplantes», explica Baena, busca también nuevas aplicaciones en el campo de la veterinaria «para sacar un nuevo producto en el futuro».

lunes, 15 de junio de 2015

Avances contra el cáncer de ovario

El HUCA aplica con éxito un tipo de quimioterapia intraperitoneal que mejora en 30 meses la supervivencia
Ángel Sánchez del Río, jefe de Ginecología del Álvarez-Buylla; Elena Rodríguez Vega, ginecóloga del HUCA; Mariam Carreira López, enfermera; Isabel Palacio, oncóloga; Miguel Rodríguez, director médico del HUCA, Natalia Pérez y Raquel Prieto, ayer, en La Cadellada.
Ángel Sánchez del Río, jefe de Ginecología del Álvarez-Buylla; Elena Rodríguez Vega, ginecóloga del HUCA; Mariam Carreira López, enfermera; Isabel Palacio, oncóloga; Miguel Rodríguez, director médico del HUCA, Natalia Pérez y Raquel Prieto, ayer, en La Cadellada. / Mario Rojas
 
Un catéter introducido durante cinco meses en la cavidad abdominal de la paciente y a través del cual se administra el tratamiento antitumoral directamente sobre las zonas afectadas. Se llama quimioterapia intraperitoneal y el HUCA la viene aplicando con éxito desde hace ya dos años en mujeres con cáncer de ovario, de peritoneo (membrana que recubre toda la parte del abdomen), y de la trompa de Falopio. Se trata de una técnica terapéutica ya conocida y que se utilizó allá por los años 90, pero que debido a su complejidad y a sus supuestos efectos secundarios fue siendo abandonada por los equipos médicos. El HUCA, sin embargo, continuó adelante y ahora es uno de los hospitales que aspira a convertirse en centro de referencia nacional.
El complejo sanitario asturiano presentó ayer los resultados alcanzados con este tratamiento, que de media, aumenta en 30 meses la supervivencia de las pacientes en comparación con la quimioterapia convencional, explicó Isabel Palacio, especialista de Oncología Médica del HUCA. Veinte mujeres han sido tratadas hasta la fecha «con resultados satisfactorios». Son pacientes procedentes del propio Hospital Central, de Oviedo, pero también de Avilés y Mieres. María Antonia Tranche, leonesa de 53 años, es una de ellas. Ayer, ante los medios, relató cómo se enfrenta ella al cáncer de ovario que le diagnosticaron en una revisión ginecológica rutinaria. Va ya por su cuarto ciclo y asegura que la quimioterapia a través del catéter «tiene pocos efectos secundarios. Yo solo he perdido el pelo, pero no he tenido ni nauseas ni otras molestias. Me siento privilegiada», dijo.
Sesenta tumores al año
Pocos son los centros sanitarios del país, entre ellos la Clínica Universitaria de Navarra, que disponen de esta quimioterapia «a pesar de sus incuestionables ventajas», indicó el director médico de La Cadellada. El HUCA es el único de todo el norte. La clave del éxito ha sido el trabajo multidisciplinar con enfermería. Tanto, «que ahora vienen de hospitales de fuera de Asturias para que les adiestremos», explica Carmen Vena, supervisora de Oncología Médica.
Cada año, unas sesenta asturianas son diagnosticadas con cáncer de ovario, de peritoneo o de trompas de Falopio. El ovárico suele ser el tumor ginecológico más letal, en gran medida, porque siete de cada diez se detectan cuando ya están avanzados. La quimioterapia intraperitoneal, según los expertos, «consigue mayores tasas de de curación que otros tratamientos».

viernes, 12 de junio de 2015

Avances para lograr vacunas contra las garrapatas

El Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (IRNASA, centro del CSIC), en España, trabaja desde hace años para combatir a las garrapatas, que transmiten enfermedades al ganado y a las personas. Un reciente artículo publicado en la revista científica Ticks and Tick-borne Diseases realiza un repaso por la historia de estas investigaciones, que acercan cada día más la posibilidad de desarrollar una vacuna efectiva que permita controlar el problema.
 
Los investigadores del IRNASA centran su trabajo en dos especies de argásidos o garrapatas blandas, Ornithodoros erraticus y Ornithodoros moubata; la primera es española y la segunda, subsahariana. “Las dos causan daños directos al hospedador y transmiten dos enfermedades graves, la Peste porcina africana, causada por un virus, y la fiebre recurrente humana, producida por bacterias del género Borrelia”, explica a DiCYT el investigador Ricardo Pérez.
 
Estos problemas son especialmente graves en África y su prevención y control pasan necesariamente por eliminar las garrapatas del entorno doméstico y peridoméstico, donde sus hospedadores principales son los cerdos y las personas. La tarea es complicada y los métodos tradicionales, como la aplicación de acaricidas químicos, no son eficaces debido a que estas garrapatas blandas sólo necesitan unos minutos para alimentarse de la sangre del animal antes de volver a refugiarse en agujeros del suelo o las paredes, donde los acaricidas no las alcanzan, a diferencia de las garrapatas duras, más conocidas y fáciles de ver porque necesitan pasar varios días sobre sus hospedadores para alimentarse.
 
Por eso, el desarrollo de vacunas frente a estas dos garrapatas blandas es una alternativa más deseable y la mayor parte de los avances publicados en este campo pertenecen a los científicos del IRNASA. Sus resultados son interesantes, ya que han logrado identificar antígenos protectores que podrían servir para desarrollar vacunas. “Hemos conseguido protecciones de entre el 50 y el 70%”, lo que significa que las garrapatas toman mucha menos sangre y ponen menos huevos, con lo cual, a medio plazo su población disminuye.
 
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Hembra alimentada de Ornithodoros moubata. (Foto: IRNASA)

 
Aunque esta protección no supone la erradicación total del problema, unida a los métodos tradicionales puede aumentar la eficacia de un sistema de control más integral. Por ejemplo, junto con la vacunación se podrían utilizar acaricidas, pero con menos frecuencia y en menor cantidad, lo cual reduciría costes y la posibilidad de que aparecieran resistencias.
 
Sin embargo, desarrollar una vacuna antigarrapata que pueda ser ofrecida al mercado no es sencillo y prueba de ello es que las únicas vacunas contra las garrapatas que se han comercializado hasta hoy datan de los años 90 y están indicadas para una sola especie. “Es difícil identificar antígenos protectores, las garrapatas son organismos muy complejos capaces de hacer frente a las vacunas y compensar sus efectos”, apunta la científica del IRNASA Ana Oleaga.
 
El reto es encontrar una combinación de antígenos que eviten que la garrapata se defienda, una tarea ardua, pero cada vez más asequible gracias a las nuevas técnicas de genómica y proteómica. “Antes se buscaban los antígenos de uno en uno, pero ahora el abordaje es masivo, podemos analizar al mismo tiempo muchos datos, aplicar criterios de selección y pasar a realizar ensayos experimentales para comprobar el potencial protector de los antígenos seleccionados”, explican los investigadores.
 
La gran meta sería la consecución de una vacuna universal contra las garrapatas, pero cada especie tiene sus particularidades y “lo que va aportando cada grupo nos vale a todos”. Al margen de ese objetivo, la información que se está acumulando es de gran utilidad para la ciencia, puesto que gracias a esta línea de investigación se está obteniendo gran cantidad de información inédita sobre los genes y proteínas de estas dos especies de garrapata. (Fuente: José Pichel Andrés/DICYT)