El bebé padecía espina bífida, una afección que puede afectar a la capacidad del niño para caminar
El motivo es que al bebé de Bethan Simpson, de 26 años, y su marido Kieron le detectaron en una prueba rutinaria espina bífida, una afección que produce el mal desarrollo durante el embarazo de la médula espinal y puede afectar la capacidad del niño para caminar. Bethan y Kieron descartaron interrumpir el embarazo, sobre todo después de ser informados de que existía una operación para mejorar la calidad de vida de su futuro hijo que pasaba por operarlo antes de que naciera.
“Nos dijeron que nuestra pequeña tenía espina bífida. Nos ofrecieron continuar con el embarazo, terminar con el embarazo o una nueva opción llamada cirugía fetal, reparándola antes de que nazca. Tuvimos que hacerlo. También tuvimos que cumplir con algunas normas muy estrictas”, relata Bethan Simposon en una entrevista al diario británico The Mirror.
Hasta ahora el procedimiento sólo se había llevado a cabo en Bélgica, por lo que el feto de Bethan y Kieron ha sido el primero en ser intervenido de esta afección en Reino Unido. Una operación que llevaron a cabo especialistas del University College London y del Great Ormond Street Hospital, junto con médicos belgas.
La intervención quirúrgica consistió en extraer al feto del útero de Bethan y reparar la médula espinal. Una vez concluida esta fase, el bebé fue nuevamente introducido en el útero. Ahora se espera que el bebé, que es una niña, nazca sano el próximo mes de abril.
No hay comentarios:
Publicar un comentario