Especialistas afirman que el diagnóstico precoz es relevante dado que un
grupo de las leucemias son de carácter agudo y, sin tratamiento
oportuno, presentan elevada mortalidad.
Este
sábado 22 de septiembre se conmemora el
Día Mundial contra la Leucemia, un tipo de
cáncer hematológico, que
afecta la sangre y la médula ósea. Si bien en
Chile no hay muchos datos,
en niños la leucemia corresponde al cáncer más frecuente, mientras que en adultos tiene una incidencia de 6,1 en hombres y de 4,2 en mujeres por cada 100.000 habitantes/año.
El
doctor Patricio Rojas, hematólogo del Departamento de Hematología-Oncología de la Red de Salud UC-Christus, expresó que
la
leucemia corresponde al cáncer de los glóbulos blancos de la fábrica de
la sangre, que corresponde a la médula ósea, que se encuentra en la
porción esponjosa al centro de los huesos. “Esas células
malignas que se encuentran en la médula ósea, comienzan a circular por
el torrente sanguíneo y pueden ser pesquisadas en un hemograma”,
manifestó.
Planteó que el
diagnóstico precoz es importante dado que un
grupo de las leucemias son de carácter agudo y, sin tratamiento
oportuno, presentan elevada mortalidad. “En general las
leucemias son cánceres complejos. Hay que tener un diagnóstico preciso, y
saber que muchas veces pueden presentar cambios de comportamiento, por
lo que se deben mantener controles médicos y de laboratorio estrictos”.
Respecto de los
síntomas, el especialista afirmó que
son muy variados y dependerán del tipo de leucemia que afecta al paciente. Por lo general, ocurre una
dificultad para poder fabricar la sangre que necesitamos, hay
menos glóbulos rojos lo que se traduce en anemia con la consecuente fatiga asociada,
menos plaquetas, que son las
células de la coagulación, por lo que
puede haber moretones o sangrados, y por último, una
disminución de los glóbulos blancos sanos, lo que se traduce en mayor riesgo de infecciones y fiebre.
En adultos, en occidente, la leucemia más común es la
Leucemia Linfoide Crónica (LLC), seguida de la
Leucemia Mieloide Aguda (LMA) mientras que en niños, la más común es la
Leucemia Linfoide Aguda (LLA).
Felipe Tapia, presidente de la Corporación Maxi
Vida, destacó la conmemoración de la patología porque permite
sensibilizar a la población sobre la temática y planteó que
un
rol clave de los pacientes es informarse porque existen avances médicos y
científicos que han contribuido a prolongar la vida de algunos
pacientes, manteniendo su rutina, sin mayores alteraciones.
“Hoy un paciente con leucemia, si recibe el tratamiento y el diagnóstico
adecuado, puede mantener su calidad vida”, dijo junto con realizar un
llamado para elevar la cobertura a los tratamientos médicos y asegurar
una mejor salud a nivel país.
Tatiana Corbeaux, fundadora y directora ejecutiva de
la Fundación Oncológica Oncoloop -que educa y acerca la investigación
científica sobre cáncer a los pacientes- explicó que es fundamental el
rol de las asociaciones de pacientes no sólo en el acompañamiento frente
a las enfermedades sino también en expresar a las autoridades las
necesidades de los pacientes para que sean abordadas desde la
perspectiva de las políticas públicas.
AVANCES EN TRATAMIENTOS
Respecto de los
tratamientos para esta patología a nivel mundial, el doctor Patricio Rojas advirtió que, si bien existe un avance, “
no todos los pacientes pueden ser curados, o pueden tener una enfermedad controlada,
en especial en el caso de adultos mayores con leucemia aguda, existen
acotadas posibilidades terapéuticas. Aun así, hay terapias que parecen
promisorias.
Ha habido un gran avance en el trasplante de médula ósea,
pudiéndose realizar ahora trasplantes semicompatibles (hijos con
padres, o padres con hijos); se han desarrollado nuevos anticuerpos
específicos contra algunos subtipos de leucemia y ha habido desarrollo
en la terapia medida por células contra la leucemia (CART cells) y el
desarrollo de nuevas moléculas que interfieran con los mecanismos de la
inmortalidad del cáncer”.
¿CUÁNDO ES CRÓNICA Y AGUDA?
Los tratamientos son variados según el tipo y subtipo de la leucemia. Se basan en la quimioterapia, y los objetivos son distintos según si son crónicas o agudas.
Las leucemias agudas tienen una letalidad de prácticamente el 100% sin tratamiento, son enfermedades muy agresivas, por lo que la
quimioterapia, que generalmente es intravenosa,
busca poder curar, eliminando toda la leucemia que haya. En ocasiones la quimioterapia no es suficiente, y se requiere de un
trasplante de médula ósea para que las células madres del donante puedan destruir por completo el cáncer.
En el caso de las
leucemias crónicas, por lo general
es difícil lograr la cura, pero al ser un cáncer más lento, la enfermedad se puede dejar detenida por varios años, incluso décadas en algunos casos.
En el caso de la
leucemia linfoide crónica, hay un
grupo de pacientes que nunca requiere tratamiento, pero hay otro que
tiene un curso más acelerado que requiere quimioterapia oral o
intravenosa.
La
leucemia mieloide crónica sin tratamiento tenía
una expectativa de vida de 4,5 años, pero con las terapias actuales, que
están garantizadas por GES tanto para el sistema público de salud como
el privado, permiten sobrevidas, en algunos casos, similares a la
población no enferma.