A medida que avanzan los años, la psicología y la neurobiología
van entendiendo el funcionamiento de nuestro cerebro. Se conocen mejor
la mecánica de algunas enfermedades o qué áreas se especializan en qué
comportamientos. Sin embargo, aunque se haya avanzado notablemente,
todavía quedan muchas incógnitas.
No se entiende cómo ciertas enfermedades aparecen en unas personas sí y
en otras no, cómo algunos medicamentos actúan o qué implicación
genética hay en todo lo que vivimos, analizamos y procesamos.
Dentro de todo aquello que desconocemos del cerebro, se encuentran
varios trastornos psicológicos raros que interfieren en la vida de
algunas personas de forma perjudicial. Afectan a su percepción, a cómo
se relacionan o a la forma que tienen de procesar la información. No son
comunes dentro de la población general, pero todo aquel que lo sufre,
nota cómo su rutina diaria está completamente alterada.
Poco común
El número de enfermedades tanto físicas como mentales es cada vez
más amplio. No se debe a que la sociedad esté cada vez más enferma, sino
que nuestra propia evolución o los avances médicos han ido dando nombre
a trastornos que, tal vez, hayan existido siempre. Categorizamos en
manuales diagnósticos la enfermedad en función de sus síntomas y de la
prevalencia que hay en la sociedad. Algunas enfermedades son comunes,
como la depresión o el cáncer, y otras más raras,
despiertan la curiosidad de toda la comunidad científica.
¿Cuáles son los trastornos psicológicos más raros que existen?
1. Paramnesia reduplicativa
La persona que lo sufre cree que uno o varios sitios han sido
duplicados, que aparecen en más de un lugar a la vez. También puede
pensar que ese sitio ha sido desplazado.
Aparece en personas que tienen algún tipo de trastorno psicótico grave o que han sufrido un daño cerebral.
2. Síndrome de Frégoli
Este delirio aparece cuando, quien lo sufre, está convencido de
que una persona se disfraza y se hace pasar por otras de su entorno.
Normalmente cree que tiene algún tipo de fin, como hacerle daño o
perjudicarle de alguna forma. Aparece como un fallo en el reconocimiento
de caras y se entrelaza con la paranoia.
3. Síndrome de pica
Se conoce también como 'alitrofagia', consistiendo en la ingesta
de diversos alimentos que no tienen como fin la alimentación y que
carecen de valor nutritivo, como puede ser comer papel, tierra o hasta
pintura. Lo normal es que aparezca en la infancia, como cuando los niños
comen plastilina, pero puede perdurar y acarrear una intoxicación en la
etapa adulta.
4. Síndrome de Cotard
Este síndrome aparece asociado a algunas esquizofrenias. La
persona cree que está muerta o que no existe, lo cual genera
aislamiento, falta de cuidado propio y distanciamiento de la realidad.
5. Delirio de Capgras
Si buscamos en la filmografía más reciente, podríamos llegar a
encontrar esta enfermedad, aunque asociado a la ciencia ficción. La
persona está convencida de que un impostor está reemplazando la
identidad de una persona de su vida, como puede ser un familiar o un
amigo cercano. También es típico de la esquizofrenia, pero daños en el
cerebro o algunas demencias pueden estar asociados.
6. Síndrome de Anton
Puede aparecer en aquellas personas que presentan ceguera
cortical, es decir, que es el daño en el propio cerebro el que impide la
visión. Niegan que exista tal ceguera y llegan a intentar comportarse y
moverse con normalidad, pese a las continuas evidencias en contra. De
hecho, si les pides que te describan un objeto cercano, lo simularán.
7. Folie à trois
Es el grado superior del 'Folie à deux', cuando dos personas
comparten un mismo delirio. En este caso, más raro aún, serían tres
personas las que sufrirían el brote psicótico con una exacta distorsión
de la realidad. Ocurre cuando las dos personas más sumisas e influyentes
acaban asumiendo las creencias de la tercera.
8. Boantropía
Es un caso rarísimo en el que la persona está convencida de que no
es en realidad humano, sino que es una vaca y se acaba comportando como
tal. Es algo más frecuente que en general piense que es un animal,
llamándose, en este caso, 'zoantropía'.
9. Trastorno de la integridad corporal
Este caso es difícil de diagnosticar ya que la persona no busca
ayuda. Suele descubrirse cuando ya es demasiado tarde, ya que, quien lo
padece, siente el deseo irracional de amputarse una parte del cuerpo, y
puede acabar consiguiéndolo.
10. Síndrome de Jerusalén
Está directamente asociado con la cultura cristiana o judía.
Aparece cuando una persona viaja a Jerusalén y comienza a creer que
tiene una misión divina, un propósito para el que ha sido llamado. A
cualquier fan de 'Los Simpson' le sonará.
El cerebro humano está asociado a un sinfín de interrogantes que
han intentado desvelarse, interesándose por él filósofos, médicos o
psicólogos.
Está implicado en todo aquello que vivimos y en cómo lo vivimos. Y, a menudo, nos muestra complejidades y enfermedades raras para las que tampoco tenemos explicación.
*
Ángel Rull, psicólogo.