miércoles, 29 de julio de 2020

Abre en Valencia el hospital IMSKE, el primero en España especializado en traumatología


El centro incorpora los últimos avances médicos en medicina regenerativa y cuenta con un equipamiento de alta tecnología para la prevención, diagnóstico y tratamiento osteomuscular

 Imagen del nuevo hospital IMSKE en ValenciaEl Instituto Musculoesquelético Europeo (IMSKE), el nuevo hospital de vanguardia en Valencia para el tratamiento integral del aparato locomotor ha abierto sus puertas en el barrio de Las Moreras, contiguo a la ciudad de las Artes y las Ciencias.
Se trata del primer hospital monográfico del sistema musculoesquelético de España. Un nuevo modelo de hospital único en el país y de referencia europea, en el que se realiza un seguimiento integral y personalizado del paciente con enfermedades musculoesqueléticas, con el objetivo de recuperar el movimiento del cuerpo y la ausencia de dolor en el menor tiempo posible. Traumatología, reumatología, medicina deportiva, medicina regenerativa, fisioterapia, rehabilitación, readaptación, cirugía plástica aplicada en trauma y nutrición son las especialidades que oferta.
Ubicado en la calle Suiza 11 y dotado con unas modernas instalaciones de cerca de 11.000 m2 equipadas con la última tecnología, dispone de 5 quirófanos, 18 habitaciones, 20 consultas, zona de radiodiagnóstico avanzado por imagen, con resonancia magnética 3 teslas, TAC, ecógrafos, sala de rayos y laboratorios. Además, cuenta con dos plantas dedicadas exclusivamente a la rehabilitación y medicina deportiva con equipamiento tecnológico de vanguardia que incluyen piscina de hidroterapia. También dispone de un amplio aparcamiento.
La directora general de IMSKE, Isabel Muñoz, ha destacado que «IMSKE nace con vocación de ser un hospital de referencia para todos los valencianos en todo lo que afecta al sistema musculoesquelético para cuidar de forma personalizada e integral la salud de su aparato locomotor». «Congregamos todas las unidades asistenciales en un mismo centro muy confortable, sin esperas y con la máxima calidad asistencial», ha subrayado.
Para la doctora Isabel Muñoz, este proyecto sanitario «da respuesta a la creciente demanda que existe en la sociedad debido a la reducción del sedentarismo en la tercera edad, al retraso en el envejecimiento de la población y a la progresiva actividad deportiva de los ciudadanos».
En este sentido, ha señalado que IMSKE está también concebido «como un centro deportivo de alto rendimiento para la atención integral al deportista, al alcance de deportistas de élite y aficionados al deporte, y donde la aplicación del deporte como agente de salud es determinante en nuestro modelo asistencial».
IMKSE cuenta un reconocido equipo médico multidisciplinar de profesionales con gran experiencia en el tratamiento de deportistas de alto nivel. Incorpora los últimos avances médicos en la prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación para optimizar la calidad de vida de los pacientes y aplica los últimos avances médicos como medicina regenerativa con células madre, entre otros.

Impulso a la formación y la investigación

Junto con la excelencia en la asistencia sanitaria, la educación y la investigación completan la filosofía IMSKE, como centro referente para la formación de profesionales y estudiantes, además de desarrollar sus propias líneas de investigación para posibilitar el avance médico en las patologías osteomusculares y revertir en el bienestar del paciente.
El nuevo hospital cuenta con un programa educacional, dirigido a estudiantes de grado y postgrados, médicos residentes, profesionales sanitarios e investigadores, que incluye actividad asistencial médica y quirúrgica, seminarios web, conferencias, rotación MIR, entre otras iniciativas. También albergará en sus instalaciones la celebración de congresos específicos del sistema musculoesquelético.
El departamento de investigación de IMSKE lleva asimismo innovadoras líneas de investigación, como el cultivo celular, y combina el desarrollo de proyectos experimentales propios con estudios multicéntricos.

martes, 21 de julio de 2020

El futuro de la medicina será impreso: Desde órganos hasta protésis fabricadas en 3D



Los avances médicos han llegado a revolucionar los métodos modernos de los trasplantes, las prótesis e incluso las escayolas


Impresora 3D.
Los grandes avances médicos siempre han definido el rumbo de la humanidad. Hoy día la medicina parece haberse convertido en un negocio que perjudica a millones de personas. Sin embargo, la competitividad propia del sector médico ha propiciado algunos avances que auguran un futuro mejor y mas asequible para los pacientes que sufren de algunas dolencias o situaciones que no se pueden costear de manera correcta. La impresión 3D ha intervenido en esto para intentar solucionar la situación.
A pesar de los altibajos, la humanidad ha logrado alcanzar muchos logros impresionantes para mejorar la calidad de vida como especie. Muchos avances científicos han supuesto verdaderas revoluciones que han alterado significativamente aspectos tan importantes como la esperanza de vida.
Alexander Fleming descubrió la penicilina, un potente antibiótico que sirvió para erradicar muchas enfermedades que en otros tiempos diezmaban poblaciones enteras. De la misma manera Karl Landsteiner descubrió las diferencias entre los tipos sanguíneos y los tipifico para que así fuese más fácil hacer una transfusión de sangre sin que el organismo sufriese daños irreparables.

Alexander Fleming.

Hoy en día los descubrimientos médicos se siguen dando y no se quedan solo en el plano orgánico, sino que trascienden de maneras en las que la tecnología forma gran parte de la medicina moderna. Es el caso de las impresoras 3D, cuya utilidad hoy en día es muy variable y algunos sectores las han utilizado para hacer cosas sin precedentes.
Órganos hechos con impresoras 3D
Quizá la utilidad más impresionante que se le ha dado a una impresora 3D es la de crear órganos artificiales completamente funcionales para ser utilizados en trasplantes cuando el paciente no tiene posibilidades de encontrar un donante compatible.
Investigadores de la Universidad Ludwig Maximilians de Múnich en Alemania consiguieron crear órganos transparentes con el propósito de que estos puedan ser utilizados en cirugías reales. La manera en la que lo consiguieron fue decolorando órganos reales con un disolvente, con el fin de que el escáner de un microscopio pudiese ser capaz de procesar la información y elaborar un modelo en 2D que permitiese la creación en serie de estos órganos.

Corazón hecho con una impresora 3D.

Por supuesto, no vale con simplemente replicar un cerebro o un riñón con piezas sintéticas, sino que tienen que llevar a cabo un proceso para que el órgano pueda ser identificado como tal por el organismo. Es aquí donde viene la parte más impresionante, cargan la impresora con células madre que actúan como una especie de tinta que se inyecta en el modelo impreso. Si se logra inyectar las células en la posición correcta se crea un órgano sintético completamente funcional.
Por desgracia los exámenes clínicos aun no se han realizado y los órganos son caros de producir, pero sin duda alguna es un manifiesto más de la genialidad humana y una prueba de que aún podemos llegar muy lejos como especie.
Prótesis 3D
Siguiendo con la tónica general de la medicina, la impresión 3D ha revolucionado el mercado de las prótesis por una sencilla razón: el precio. Las prótesis normales son, en general, muy caras y suponen para muchas familias un gasto que pagar con gran sacrificio y esfuerzo. Algunas personas no pueden hacerse con una buena prótesis y deben conformarse con una prótesis estándar que en muchos casos genera molestia.
Desde que llegó la impresión 3D esto ha sido un problema del pasado puesto que las prótesis realizadas por impresión son mucho más baratas y cómodas. Suponiendo una buena alternativa para aquellas personas que se encuentran en necesidad de una pero no disponen de un buen presupuesto.

Prótesis hecha con impresora 3D.

A día de hoy una mano hecha por impresión supone tan solo unos 30 euros, un gran avance respecto a las prótesis de antaño que podían llegar hasta los 500 euros. El tiempo de manufacturación que requiere hacer una de estas prótesis también es bastante reducido, tan solo unas 20 horas, más otras cinco si se toma en cuenta el montaje de las piezas.
Escayolas 3D
Una empresa española es la protagonista en este caso, se trata de una empresa llamada Flixit que tuvo una idea revolucionaria basada en las necesidades especiales que crea una escayola convencional.
Las escayolas 3D tienen un diseño completamente distinto a las escayolas tradicionales y ofrecen ventajas muy impresionantes frente a estas. La primera es que el peso es considerablemente menor y además de esto se pueden mojar. Se pueden poner y quitar fácilmente.

Escayola 3D debajo del agua.

A pesar del nombre que se les ha dado, lo cierto es que no son escayolas realmente, Raquel Serrano, una de las ingenieras del proyecto insiste en que el término correcto sería férula u órtesis. Las férulas 3D no utilizan yeso, sino un polímero especial llamado ácido poliláctico, o PLA, muy parecido al plástico pero biodegradable.
Como en el caso de las prótesis, el tiempo de fabricación es muy reducido y esto supone que las entregas se realizan en periodos de envío bastante cortos. Por supuesto requieren de la aprobación de un médico para ser utilizadas pero el potencial es enorme, puede incluso combinarse con técnicas de electro estimulación para ayudar a la recuperación. Son una gran alternativa ya que no impiden realizar actividades que las escayolas de yeso tradicionales sí impiden.

miércoles, 8 de julio de 2020

Médicos celebran avances para conseguir células madre para curar enfermedades

Los investigadores serían capaces, con la nueva técnica, de generar un estado de “tabula rasa” en las células madre, lo que aumentaría la capacidad de éstas para especializarse en diferentes tipos de células maduras.


Las células madre pueden llegar a convertirse en cualquier tipo de tejido funcional. (Foto Prensa Libre: medciencia)Un equipo internacional de científicos ha descubierto una nueva tecnología “rápida y sencilla” que permite conseguir células madre más eficientes para la medicina regenerativa, una técnica que sería aplicable en las enfermedades en las que se sufre pérdida o degeneración celular.


Mediante la introducción de una molécula (el microRNA 203), el nuevo protocolo impulsa, tanto en un ser vivo como “in vitro”, el potencial de las células madre para que se especialicen en células adultas de distintos tipos, necesarias en numerosas afecciones musculares o en alteraciones del sistema nervioso.

La investigación ha sido liderada por el Grupo de División Celular y Cáncer del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) dirigido por Marcos Malumbres, y en la misma han participado varios centros españoles, australianos y estadounidenses, entre ellos el Laboratorio de Expresión Genética del Salk Institute de Estados Unidos, que dirige el español Juan Carlos Izpisúa.

Las conclusiones de la investigación, que se ha prolongado durante cinco años, aparecen hoy en la revista científica The Embo Journal.


La primera firmante del estudio, la investigadora María Salazar-Roa, ha precisado a EFE que se trata de una tecnología “muy sencilla” que se puede replicar en cualquier laboratorio y ha precisado que la reprogramación celular “a células madre inducidas” es ya una práctica habitual en miles de laboratorios de todo el mundo.

“Pero encontrábamos problemas de calidad en esas células, que no llegan a desarrollar el enorme potencial que tienen las células madre embrionarias”, ha explicado la investigadora, y ha subrayado que la técnica que han descubierto ahora ayuda a perfeccionar los protocolos que ya existían para mejorar la calidad de las células madre que se generan en los laboratorios.

Con un mayor potencial, las células madre se pueden llegar a convertir en cualquier tipo celular “especializado, maduro y funcional”, ha corroborado Salazar-Roa. “Este es el fin último de la medicina regenerativa, que sería aplicable en enfermedades en las que se sufre pérdida o degeneración celular”.

Los investigadores serían capaces, con la nueva técnica, de generar un estado de “tabula rasa” en las células madre, lo que aumentaría la capacidad de éstas para especializarse en diferentes tipos de células maduras.

El CNIO ha recordado hoy que una de las principales limitaciones en la aplicación de las terapias celulares es la calidad de las células madre que se obtienen en los laboratorios, lo cual está dificultando su uso con fines terapéuticos, y ha destacado que la técnica descubierta por este equipo internacional permite obtener células más eficientes.

Los investigadores localizaron una molécula (el microRNA 203) que se encuentra en los estados embrionarios más tempranos -antes incluso de la implantación del embrión en el útero materno- y comprobaron que al añadirla a las células madre en el laboratorio éstas eran capaces de mejorar significativamente su capacidad para convertirse en otros tipos celulares.
Para corroborarlo usaron células madre de origen humano y murino (roedores), además de ratones que habían sido modificados genéticamente, y los resultados, según Salazar-Roa, han sido “espectaculares”.

La investigadora ha explicado a EFE que las moléculas (el microRNA) que se introducen en las células madre son “comerciales” y se adquieren con facilidad en los laboratorios, y ha insistido en que se trata de una técnica muy sencilla que se puede replicar en cualquier laboratorio.

De hecho, el grupo del español Juan Carlos Izpisúa recibió en su laboratorio de Estados Unidos muestras de esa molécula y lo incorporó en su protocolo para testarlo en las células madre que tenían en su centro y comprobó cómo mejoraba “notablemente” la eficacia de esas células.

Salazar-Roa ha recordado que los descubrimientos del británico John B. Gurdon y del japonés Shinya Yamanaka (que obtuvieron el Nobel de Medicina por ello) fueron hace más de una década “un punto de inflexión” al demostrar que las células maduras se podían reprogramar para convertirse después en otro tipo de células.

Y ha subrayado que las terapias avanzadas -basadas en genes, células o tejidos- suponen una gran oportunidad para cambiar el curso “e incluso revertir” muchas enfermedades.

“Lo que antes eran avances conceptuales hoy son una realidad clínica en muchos casos”, ha manifestado la investigadora, quien ha subrayado que la Agencia Americana de Administración de Medicamentos o la Agencia Europea del Medicamento garantizan la seguridad y la fiabilidad de estas terapias, aunque todos los ensayos y pruebas de control hasta asegurar la ausencia de efectos secundarios indeseados se alargan una media de unos 10 años.

La investigación y la patente que lleva asociada “sientan las bases de numerosos proyectos con un gran potencial”, ha manifestado la investigadora.

El estudio ha sido financiado por varias entidades españolas (la Asociación Española contra el Cáncer, la Fundación La Caixa, la Comunidad de Madrid, la Fundación Botín, el Banco Santander o el Ministerio de Ciencia e Innovación) y por numerosos centros de investigación y fundaciones de Australia, Reino Unido y Estados Unidos.

jueves, 2 de julio de 2020

Desarrollan un fármaco eficaz para un tipo mortal de tumor gastrointestinal

Los pacientes aquejados de esta dolencia, con un pronóstico de un año de vida, no tenían hasta ahora tratamiento

 

atamiento

Desarrollan un fármaco eficaz para un tipo mortal de tumor gastrointestinal
El jefe del grupo de investigación traslacional en sarcomas del Vhio, César Serrano (EP)

El Hospital Vall d’Hebron de Barcelona ha participado en el desarrollo del primer fármaco efectivo en un subtipo de tumores avanzados del estroma gastrointestinal (GIST, en sus siglas en inglés), una dolencia huérfana de tratamiento y con un pronóstico fatal de apenas un año de vida.
El fármaco, el Avapritinib, ha sido testado en 56 pacientes con GIST y redujo el tumor en 55 de ellos que tenían una mutación concreta del cáncer, según los resultados del estudio, que publica la revista The Lancet Oncology . La importancia de este trabajo radica en que, hasta la fecha, estos pacientes no contaban con ningún tipo de tratamiento efectivo, y su supervivencia era de apenas un año.

Vall Hebrón

El oncólogo español César Serrano, ha participado en el estudio

El investigador principal del estudio es Michael Heinrich, del OHSU Knight Cancer Institute de Portland (EEUU), mientras que el único investigador español participante ha sido César Serrano, oncólogo del Hospital Vall d’Hebron y jefe del Grupo de Investigación Traslacional en Sarcomas del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO).
“Esto supone un paso más en el desarrollo de la medicina de precisión en cáncer. De nuevo hemos conseguido que una mutación concreta se convierta en una diana terapéutica que nos ha permitido desarrollar un tratamiento efectivo”, ha explicado Serrano.

Nuevo fármaco

El ensayo está aún en fase I pero los resultados invitan al optimismo

Aunque este ensayo está todavía un fase I, en el cual se evalúa su seguridad, los resultados tan positivos que se han obtenido invitan al optimismo.
“Este nuevo fármaco ha sido aprobado recientemente por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) y se encuentra actualmente en revisión por parte de la Agencia Europea del Medicamento (EMA). Su aprobación por parte de las autoridades sanitarias es un hito en oncología, porque se convertirá en el primer tratamiento para los pacientes con GIST que presenten esta mutación”, según Serrano.

GIST

Un tumor infrecuente y con poca tasa de supervivencia para los que lo sufren

El GIST es un tipo de sarcoma, un tumor infrecuente, lo que condiciona la dificultad de llevar a cabo estudios clínicos y encontrar fármacos activos. Hasta el 85 % de los pacientes con GIST presentan una mutación oncogénica en un receptor tirosina quinasa, que puede ser en el gen KIT o en PDGFRA, por lo que ambos se convirtieron en diana para desarrollar nuevos tratamientos.
La aparición de imatinib a principios del siglo XXI revolucionó el tratamiento, ya que los pacientes con GIST metastásico o irresecable pasaron de tener un cáncer uniformemente letal a padecer una enfermedad manejable, con respuestas duraderas y una mejor supervivencia general.
“Sin embargo, los pacientes con la mutación PDGFRA D842V no se beneficiaban en absoluto ni de imatinib ni de posteriores inhibidores tirosina quinasa aprobados. Avapritinib ha sido diseñado para atacar de forma potente y selectiva esta mutación concreta de resistencia, y a la vista de los resultados de este ensayo es evidente que funciona”, ha detallado Serrano.

Una dolencia con pocos pacientes pero sin tratamiento

El GIST es un tumor raro, ya que se cree que solo representa entre un 1 y un 3 % de todos los tumores malignos gastrointestinales. Los pacientes con esta mutación son todavía más escasos, ya que apenas llegan al 5 % de todos los tumores GIST, “pero a pesar de ser pocos, el desarrollo de un fármaco para ellos era una necesidad, ya que ahora mismo no contaban con ninguna alternativa y su pronóstico era desfavorable, con una supervivencia general de 15 meses”, ha indicado Serrano.
En el estudio participaron 56 pacientes con GIST con la mutación PDGFRA D842V, y 55 de ellos obtuvieron reducción tumoral, con casi el 90 % de éxito en una respuesta parcial o completa.
“Esto es muy alentador si tenemos en cuenta que el 96 % de los pacientes que participaron tenían enfermedad metastásica, y hasta el 61 %, enfermedad clínicamente avanzada. Hasta ahora, la experiencia con otros fármacos como imatinib, sunitinib y regorafenib –todos inhibidores de tipo 2– había demostrado escasa o nula actividad en este tipo de pacientes”, ha concluido Serrano.

viernes, 5 de junio de 2020

Tratamiento contra el cáncer: qué son las nanocápsulas, la nueva frontera de la lucha contra la enfermedad

Gracias a las nanocápsulas, el tratamiento médico podría eliminar el uso de la quimioterapia en los cánceres de mama agresivos
Gracias a las nanocápsulas, el tratamiento médico podría eliminar el uso de la
Afortunadamente, y gracias a los avances médicos, cada vez se reduce más la tasa de mortalidad del cáncer . Sin embargo, tanto el diagnóstico como los tratamientos actuales llevan asociados numerosos efectos secundarios como pérdida de peso y apetito, caída del pelo, insomnio, cansancio, etc.
Consecuencias preocupantes porque empeoran considerablemente la calidad de vida de los pacientes hasta el punto de poner en riesgo su salud. Así las cosas, la ciencia se enfrenta a un importante desafío: ¿habría algún modo de detectar el cáncer de manera más temprana y con técnicas más sencillas?

Caballos de Troya contra el cáncer

Investigadores del grupo de Paula T. Hammond en el MIT de Estados Unidos desarrollaron recientemente unas cápsulas en la escala nanométrica (nanocápsulas) que permitirían simultáneamente detectar el cáncer con un simple análisis de orina y combatirlo a modo de "caballo de Troya". Esto es, penetrando en las células malignas y liberando toda su carga terapéutica en el interior de las mismas.
En los tratamientos tradicionales del cáncer (por ejemplo, la quimioterapia ) el agente terapéutico se distribuye a lo largo de todo el organismo, atacando indistintamente a células sanas y células malignas. Pero, ¿qué culpa tienen las células sanas? ¿No hay ningún modo de atacar exclusivamente a las cancerígenas? La nanotecnología puede darnos la solución.
Las nanocápsulas tienen una tendencia natural para acumularse en las áreas tumorales gracias a un efecto conocido como EPR (Permeabilidad y retención mejoradas, por sus siglas en inglés). Las células cancerígenas crecen rápido y son muy activas, por lo que tienen que fabricar apresuradamente vasos sanguíneos para asegurarse un suministro de oxígeno y nutrientes. Al igual que un edificio construido de forma precoz, estos vasos sanguíneos tienen imperfecciones en su estructura. Las nanocápsulas que viajan por el torrente sanguíneo aprovechan estas imperfecciones para introducirse y acumularse en el tumor.
Además, para conseguir una acumulación todavía mejor, es posible modificar la superficie de estas nanocápsulas con diferentes moléculas. Estas moléculas actúan como pequeños sensores que se unen específicamente a células tumorales. Igual que si se tratara de las piezas de un rompecabezas. De este modo, se consigue liberar el agente terapéutico únicamente en el entorno de células malignas, sin afectar a las células sanas.

Las nanocápsulas tienen una tendencia natural para acumularse en las áreas tumorales gracias a un efecto conocido como EPR (Enhanced Permeability and Retention)
Las nanocápsulas tienen una tendencia natural para acumularse en las áreas tumorales gracias a un efecto conocido como EPR (Enhanced Permeability and Retention)

Detectando tumores en la orina

Poder detectar el cáncer con un simple análisis de orina, evitando técnicas más invasivas o caras como la biopsia o las resonancias magnéticas, parece una realidad cada vez más cercana gracias a los recientes avances científicos.
El ambiente en el que crecen las células cancerígenas es totalmente diferente al encontrado en las regiones de tejido sano. Éste se caracteriza por bajos valores de pH (entorno ácido) y altos niveles de unas proteínas conocidas como metaloproteasas, que ayudan al crecimiento y propagación del tumor. Las nanocápsulas desarrolladas en el grupo de Paula T. Hammond llevan incrustada en su superficie una molécula que puede ser detectada en la orina. Lo realmente interesante es que la unión entre dicha molécula y la superficie de la cápsula es inteligente, de tal modo que ésta se rompe únicamente en presencia de altos niveles de metaloproteasas, liberando la molécula de la cápsula y detectándose así en la orina.
En pruebas con ratones que presentaban tres tipos de cánceres (de páncreas, colorrectal y de ovario), los niveles de esta molécula fueron más altos en la orina de aquellos animales que sufrían cáncer. Objetivo conseguido: las nanocápsulas tienen poder de diagnóstico .

Los expertos se preguntan si habría algún modo de detectar el cáncer de manera más temprana y con técnicas más sencillas
Los expertos se preguntan si habría algún modo de detectar el cáncer de manera más temprana y con técnicas más sencillas

Silenciando las células cancerígenas

Lo que hace que las células cancerígenas se descontrolen es que están genéticamente mal programadas. Presentan genes alterados que provocan la proliferación y el crecimiento incontrolado de las células, generando lo que todos conocemos como tumor. Los avances en genética permiten hoy en día atenuar la expresión de dichos genes mediante unas moléculas conocidas como siRNA (ARN de silenciamiento), consiguiendo así detener el cáncer.
Sin embargo, para que el tratamiento sea efectivo, estas moléculas de siRNA deben ser liberadas en el interior de la célula cancerígena. La membrana exterior de las nanocápsulas desarrolladas por el grupo de Paula T. Hammond está compuesta por moléculas de siRNA.
De este modo, y aprovechando su capacidad para acumularse en el tejido cancerígeno y penetrar en células malignas, se consiguió liberar este siRNA en las zonas tumorales y silenciar un gen modelo en ratones que presentaban tres cánceres diferentes (páncreas, colorrectal y ovario).
A pesar de tratarse de un trabajo preliminar en animales y con un solo gen modelo, la innovadora estrategia podría abrir nuevas puertas hacía terapias de diagnóstico que incluyen, a su vez, un tratamiento específico para cada cáncer.
En definitiva, la batalla contra el cáncer continúa. Lo que parece indiscutible es que, para seguir avanzando hacia terapias más efectivas y diagnósticos más tempranos, es fundamental aunar el conocimiento y esfuerzo de expertos de diferentes disciplinas científicas y tecnológicas.

martes, 19 de mayo de 2020

El ingenioso desarrollo argentino para evitar que médicos y enfermeros se contagien de coronavirus y supervisen pacientes a distancia

Lo proyectaron un nutrido grupo de científicos, médicos y empresarios de Bahía Blanca y recibirá un subsidio de 100 mil dólares del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. Se trata de un monitoreo simplificado para que el personal de salud no deba pasar por todas las camas de una terapia intermedia



Las partes que componen el desarrollo: 1) Equipo de monitoreo. 2) comunicación wifi. 3) Sensor óptico para realizar la Oximetría y leer el pulso cardíaco. 4) Baterías. 5) Sensor de temperatura. 6) Identificación del paciente y referencia al equipo. 7) Central de monitoreo de pacientes. 8) App de monitor individual. 9) Banda de medición de frecuencia respiratoria. 10) impresión de informes
Las partes que componen el desarrollo: 1) Equipo de monitoreo. 2) comunicación wifi. 3) Sensor óptico para realizar la Oximetría y leer el pulso cardíaco. 4) Baterías. 5) Sensor de temperatura. 6) Identificación del paciente y referencia al equipo. 7) Central de monitoreo de pacientes. 8) App de monitor individual. 9) Banda de medición de frecuencia respiratoria. 10) impresión de informes

 

El ingenioso desarrollo argentino para evitar que médicos y enfermeros se contagien de coronavirus y supervisen pacientes a distancia

Lo proyectaron un nutrido grupo de científicos, médicos y empresarios de Bahía Blanca y recibirá un subsidio de 100 mil dólares del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. Se trata de un monitoreo simplificado para que el personal de salud no deba pasar por todas las camas de una terapia intermedia

Las guerras, por terrible que suene, siempre han sido el terreno más fértil para los avances científicos, desde la invención de la rueda hasta hoy. La pandemia de Covid-19 es una de ellas. Con seguridad, el conflicto más global de todos los que enfrentó la humanidad.

En Bahía Blanca, algo se está gestando. Un avance que no es una vacuna ni un tratamiento, pero que puede ayudar a que el personal de salud, aquellos que están en el frente de batalla, no caigan víctimas del contagio: el “Monitoreo Simplificado de Pacientes en Situación de Internación Masiva”.

En eso anda el doctor en Ingeniería Pablo Mandolesi, recibido en la Universidad Nacional del Sur, anda en esa tarea. De 53 años, casado y padre de dos hijas, docente e investigador del Instituto de Investigaciones de Ingeniería Eléctrica y miembro de la Carrera de Investigador de la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires.

“Bahía no es una ciudad tan grande -comienza a contar- y quienes hacemos electrónica nos conocemos todos y tenemos bastante relación con empresas. Cuando empezó la cuarentena me llamaron para ‘hacer cosas que puedan ser de utilidad’ ante la pandemia”.
el doctor en Ingeniería Pablo Mandolesi
el doctor en Ingeniería Pablo Mandolesi
El resultado de esas reuniones vía zoom se plasmó bajo el nombre de Ayudar, y reunió un grupo de trabajo que, además de Mandolesi integran, entre otros, el Ingeniero electricista Guillermo Vallasciani, el biotecnólogo Guillermo Coppa, el biotecnólogo Mauricio Clermont, el diseñador industrial Diego Aguilar, los neumonólogos Jorge Draghi y Julio Silio, el maker electrónico Gabriel Messina, el licenciado en Comunicación Leandro Digiacomo y el ingeniero Químico Rolando Scudelati.
 
“Llegamos a la conclusión que debíamos hacer un equipo de monitoreo para una terapia intermedia, por llamarla así, los lugares donde las internaciones son masivas.El objetivo es bajar la exposición del personal sanitario, aquellos que deben supervisar continuamente a los pacientes y están muy expuestos al contagio. Y, que cada miembro de ese personal sanitario aumente la capacidad del seguimiento de personas. Hoy, cada 100 camas, es menester que haya ejército de personas dando vueltas y exponiéndose al contagio”.

Un dato: todo este desarrollo, una vez concluido, tendrá sus planos abiertos. Es decir, quien lo desee podrá copiar y pegar. Y salvar médicos y enfermeros.

Al poco tiempo de comenzar el diseño del dispositivo, la Agencia de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación abrió un concurso para proyectos sobre Covid-19. Lo presentaron, y fue elegido entre los 64 que recibirán 100 mil dólares de subsidio. “Me sorprendió, porque había 900 proyectos. A los mejor fue porque ya tenía un grado de avance y no había muchos sobre el monitoreo de pacientes”.
Parte del equipo que desarrolla el sistema de monitoreo a distancia en una reunión por Zoom.
Parte del equipo que desarrolla el sistema de monitoreo a distancia en una reunión por Zoom.
“Habíamos arrancado buscando financiamiento privado y comprando elementos nosotros -prosigue Mandolesi-. Pero ahora la diferencia es enorme, porque la mayoría de los componentes son importados, no se consiguen en el mercado local, y entonces se complicaba la logística. Y como están dedicados a censar variables de la salud, hoy son elementos de élite, digamos, y todo el mundo los están buscando”.
 
-¿Es un desarrollo muy caro?

-No. Nuestro objetivo es que sea de bajo costo. Buscamos que el costo del equipo que tiene el paciente sea de 150 dólares, y la central de monitoreo otro tanto. Esa central es la que muestra las mediciones de los enfermos en la sala de médicos o enfermeros. Y cada 30 o 40 camas se pondría un equipo adicional. Ya tenemos un prototipo, ajustable al proceso de fabricación, y para eso ya estamos en contacto con fabricantes de electrónica de nuestro país para bajar el costo lo más posible.
 
-¿Cómo es el equipo?

-Va a tener el tamaño de un celular. Del mismo salen cables para medir cuatro variables. Uno va a la punta del dedo con un oxímetro -que está incluido- para medir, a través de sendos sensores, dos de ellas: oxígeno en sangre y ritmo cardíaco. Funciona con una propiedad de la sangre que valida, según la cantidad de oxígeno, la absorción de los rayos infrarrojos. Lo que deberíamos comprar afuera son los dispositivos electrónicos para detectar la luz, que ya vienen preparados para hacer oxímetros. Luego mide la temperatura corporal con un dispositivo electrónico bajo la axila. La información viaja al equipo central que tiene incorporado los circuitos integrados del termómetro que la capturan. Y por último, mide el ritmo respiratorio. Tenemos dos posibilidades de medirlo. Una que es la más elemental, pero más compleja de aplicar, que es la deformación torácica, con una cinta que se expande y contrae el tórax. La otra es impedancia torácica, que hace algo parecido pero midiendo la conductividad del pecho. Es un método más seguro pero hay que ponerle electrodos a las personas.
Un modelo de chequeo de la información que recibirán médicos y enfermeros
Un modelo de chequeo de la información que recibirán médicos y enfermeros
-¿De qué forma se transmite la información?

-El equipo la envía por bluetooth o wifi a un concentrador que hace el procesamiento y la muestra para seguir el protocolo que los médicos proponen. El concentrador puede ser el mismo generador de wifi, poniendo un router en el mismo. Esto en el futuro podría vincularse sin estar cerca, ser totalmente remoto, y transmitir datos a distancia. Pero nuestro objetivo hoy son los ambientes de internación masiva y debería estar próximo.
 
-¿Ese concentrador también lo diseñan ustedes?

-Si. Tiene menos restricciones que el equipo que colocamos junto a los pacientes porque no hay que sanitizarlo, y por ende utiliza más elementos standard. Al otro hay que limpiarlo con desinfectantes, es todo proceso que se debe llevar a cabo porque está en un ambiente contaminado.
 
-¿Cómo se inmuniza el equipo?

-Lo que vamos a proponer es que esté en inmerso en una resina completa de desinfectantes, de forma que no tenga intersticios. Lo que aseguramos es que los elementos que se usen serán acordes para poder ser higienizado en forma correcta para que no se arruine. Por ejemplo, los cables que utilizamos son de uso médico, las vainas de material en esos ambientes.
Render de una de las placas que desarrollaron para el equipo de monitoreo. Una vez terminado, los planos serán abiertos para todo el mundo.
Render de una de las placas que desarrollaron para el equipo de monitoreo. Una vez terminado, los planos serán abiertos para todo el mundo.
-Me decía al principio que ya hicieron un prototipo.

-Sí, básico, en partes y sin toda la tecnología que estamos desarrollando. Para su diseño mandamos a comprar componentes a Estados Unidos, así podemos empezar a hacer pruebas de campo, llevarlo a un hospital y validar su funcionalidad con médicos.
 
-¿Cuántas personas se necesitan para manejarlo?
 
-Una vez instalado en el paciente, el equipo es autónomo. Lo que se debe hacer es hacerlo funcionar y atender la consola en la que se muestran los parámetros, y ahí va a estar el personal sanitario como lo hace habitualmente. Lo que buscamos, como decía, es facilitar el trabajo con los protocolos que los enfermeros y médicos llevan adelante a diario. Un profesional de salud puede ver a todos los pacientes en un monitor general, y puede resolver la descompensación de uno yendo a verlo puntualmente, no pasando por todas las camas.
 
-¿Cuándo estará listo?

-La pregunta del millón de dolares… Los prototipos para empezar las pruebas de campo los podríamos tener en tres semanas. El problema más grande que tenemos es la cuestión presupuestaria. Hay que ver cuando está disponible el dinero para las compras que faltan. Lo que es la ingeniería estará para esa fecha, pero hay mucho que ver en la provisión de partes, porque debemos pensar en dos o tres variantes, ya que el mercado va cambiando todo el tiempo por la disponibilidad de elementos. La producción, luego, depende de los fabricantes, pero no es mucho tiempo.

lunes, 11 de mayo de 2020

Perder capacidades por un ictus y pensar que estás igual que siempre

Perder capacidades por un ictus y pensar que estás igual que siempre

Cuando termine el verano me reincorporaré a mi trabajo”. Es la declaración de intenciones de un paciente que trabajaba como piloto, y tras haber sufrido un ictus, se encuentra en silla de ruedas y ni siquiera recuerda cosas básicas como el nombre del colegio de sus hijos.
Sufre anosognosia o falta de conciencia de déficit, algo frecuente en personas con daño cerebral adquirido. Lejos de darse cuenta de cómo un hecho traumático ha cambiado su vida, ignoran los problemas (motores, cognitivos, emocionales o conductuales) que les ha generado la lesión. Y tampoco tienen consciencia de la repercusión que estos tienen en su día a día. Digamos que ellos se sienten “como siempre”.
El daño cerebral adquirido es la mayor causa de discapacidad en los países desarrollados, y el ictus es el motivo más frecuente (prácticamente el 80%). En España cada año se producen más de cien mil casos. Aunque los avances médicos permiten reducir en muchas ocasiones las secuelas derivadas de la lesión, nuestros hábitos de vida están provocando que la incidencia aumente de forma sorprendente. El consumo de tabaco y alcohol, una dieta inadecuada, el sedentarismo, malos hábitos de sueño o altos niveles de estrés son factores de riesgo muy importantes.
Que el daño cerebral adquirido suela ir acompañado de falta de conciencia de déficit tiene consecuencias. Es cierto que se puede asociar a un mayor bienestar emocional de los pacientes, a primera vista positivo. Pero no ajustarse a la realidad puede volverse contraproducente al generar dificultades importantes en su día a día, en su entorno y en el éxito de la rehabilitación.
Al fin y al cabo, si un paciente piensa que se encuentra perfectamente, que no tiene déficits ni problemas asociados a la lesión, difícilmente estará motivado para someterse a una rehabilitación. Como tampoco seguirá las pautas e instrucciones de los profesionales y de su familia. Además se pondrá objetivos poco realistas, pudiendo incluso incurrir en acciones que pueden suponer un riesgo importante para su salud.
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Saber lo que nos pasa es el principio de la recuperación

Desde hace algún tiempo, numerosos investigadores han desarrollado programas específicos de intervención sobre la conciencia de déficit, con el objetivo de hacer ver a los pacientes lo que no pueden (o no quieren) ver. Se trata de algo principal para conseguir que el proceso rehabilitador y la recuperación del paciente puedan ser satisfactorios.
Estos programas de intervención recurren a diversas estrategias. Inicialmente suele emplearse la psicoeducación, que consiste en que el paciente conozca lo que le ha pasado, cómo funciona el cerebro, la importancia que éste tiene en todo lo que hacemos y cómo sufre cuando se ve dañado.
Otra forma de conseguir que el paciente perciba que tiene un problema es someterle a tareas estructuradas. Por ejemplo, una prueba de memoria en la que tiene que intentar memorizar y posteriormente recordar una lista de palabras (Tormenta, Flauta, Espada, Trompeta, Nieve, Puñal, Trueno, Violín, Lanza, Piano, Tempestad, Látigo). Pidiéndole previamente al paciente que pronostique cuál cree que será su rendimiento. En el ejemplo, ante la pregunta de cuántas palabras cree que recordará, el paciente que sobrestima sus habilidades podría considerar que a la primera se acordará de nueve de las doce palabras.
Una vez ejecutada la actividad se comparan las expectativas con el desempeño real, que generalmente es inferior. Y eso lo sitúa en una confrontación controlada y estructurada de su percepción y la realidad. Le hace consciente de que sucede algo anómalo.
Cuando se graba el desempeño en vídeo, el impacto para el paciente es notable. Porque comete errores o tiene dificultades importantes para realizar una actividad de los que no es en absoluto consciente. En el ejemplo anterior, el paciente se visualizaría recordando solamente dos o tres de las doce palabras escuchadas.

A mayor conciencia de déficit, mayor éxito de la rehabilitación

Las intervenciones específicas sobre la conciencia de déficit dentro del proceso global de rehabilitación aumentan el nivel de conciencia de los pacientes en el momento del alta. En un estudio se observó que los pacientes con menor nivel de conciencia al inicio de la rehabilitación son también los que más se benefician de la intervención específica sobre la misma.
El fin último de cualquier programa de intervención realizado con pacientes con daño cerebral no es otro que lograr que alcancen la máxima independencia funcional. O lo que es lo mismo, que los pacientes sean tan autónomos como sea posible en las actividades básicas e instrumentales de la vida diaria una vez concluida la rehabilitación.
Por eso su inclusión en los programas de intervención debe considerarse un punto clave por todos los profesionales que trabajan en neurorehabilitación y debe realizarse de forma conjunta con las familias.
En un primer momento, hacer al paciente consciente de lo que le ha pasado, las dificultades que presenta y las repercusiones de éstas en su día a día, puede suponer un importante choque emocional que se asocie con una afectación de su estado de ánimo. Puede sentir tristeza, inseguridad, rabia, miedo… Sensaciones no experimentadas hasta ese momento, pero necesarias para asimilar la realidad e iniciar el proceso de recuperación.
Es más, una conciencia de déficit ajustada ayuda al paciente a tener un proceso rehabilitador más exitoso y a lograr a largo plazo una mayor calidad de vida.